Tensión y maniobras insospechadas en secuelas legislativas de madrugada (semisquare-x3)
El representante de mayoría Ángel Matos confirmó en un par de líneas que no votaría a favor del proyecto para declarar una moratoria en el pago de la deuda pública. (Archivo / GFR Media)
El reloj marcó las 10:00 p.m., y el acuerdo que parecía poner fin a una jornada de casi 12 horas en la Cámara de Representantes se desvaneció con la rapidez de un mensaje de texto
El representante de mayoría Ángel Matos confirmó en un par de líneas que no votaría a favor del proyecto para declarar una moratoria en el pago de la deuda pública, y obligó a la mayoría del Partido Popular Democrático (PPD) a revaluar su estrategia para lograr la aprobación de la pieza que, según La Fortaleza, sería crucial para mantener las operaciones del Banco Gubernamental de Fomento (BGF) y garantizar los servicios esenciales al país. 
Lee más sobre la moratoria
Se acercaba una segunda madrugada de sesión legislativa y el cansancio entre los legisladores era tan evidente como sus diferencias en torno a la pieza legislativa. 
El voto adverso anticipado por Matos llevó al liderato legislativo a comenzar una nueva ronda de negociaciones que hicieron que el representante Rafael “Tatito” Hernández Montañez reconsiderara sus enérgicas reservas sobre el proyecto. 
“Lamentablemente, la persona que se comprometió a votar aquí, le pueden preguntar a él, no quiso votar a favor de la medida, y yo no quise ser el obstáculo que cierre el instrumento principal de financiamiento del gobierno”, comentó Hernández Montañez a eso de la 1:30 a.m., solo minutos después de convertirse  en el voto decisivo que logró la aprobación de la “Ley de Moratoria de Emergencia y Rehabilitación Financiera”.
El nuevo plan que tuvo que desarrollar el liderato de la Cámara de Representantes también requirió establecer alianzas con algunos miembros de la minoría del Partido Nuevo Progresista (PNP) que hicieron suyas las enmiendas que el presidente de la Comisión de Hacienda había presentado horas antes como requisitos indispensables para ganar su apoyo. 
El voto de Hernández Montañez fue asegurado pasada la medianoche del miércoles, luego de un extenso debate en el hemiciclo cameral, y negociaciones aún más intensas a puerta cerrada en las oficinas del liderato legislativo. Mientras la sesión se mantenía en receso, el debate sobre la medida y sus posibles enmiendas se trasladaba a la oficina del presidente cameral, Jaime Perelló, y de otros líderes de la mayoría parlamentaria. 
A medida que avanzaba la noche, los representantes de la delegación del PNP vociferaban sus quejas por la larga espera, e incluso se vio a la representante Yashira Lebrón aguardando el momento de la votación final con su hijo de tres años en la falda. 
La consideración del proyecto ocurrió en todo momento ante el ojo vigilante de sobre una decena de cabilderos en representación de los acreedores del gobierno que miraban los trabajos desde las gradas, y que igualmente recorrían los pasillos de la Casa de las Leyes, atentos a todas las movidas legislativas. 
El Ejecutivo tampocoles perdió la pista a los legisladores. La secretaria de la Gobernación, Grace Santana, y el asesor legal del gobernador, Ángel Colon, se paseaban una y otra vez entre las bancas de los representantes populares para aplacar las dudas y reservas, e intentar despejar el camino del proyecto hacia La Fortaleza. 
Los tropiezos que confrontó la pieza en la Cámara comenzaron a percibirse desde el momento en que el gobernador Alejandro García Padilla reunió a la Conferencia Legislativa del PPD en la Mansión Ejecutiva. Los senadores y representantes de la mayoría abandonaron el encuentro con el compromiso de aprobar esa misma noche un voluminoso y abarcador proyecto que ni siquiera había sido sometido, y cuyo borrador no habían tenido en sus manos. Aún no iniciaba el trámite legislativo, y ya Perelló había anticipado la inclusión de enmiendas. 
Fue el Senado donde primero se consideró la medida, y eso ocurrió cerca de la medianoche del martes, cuando finalmente pudo ser sometida. La oficina del portavoz del PPD en el Senado, el senador Aníbal José Torres, se convirtió durante varias horas esa noche en el escenario de las negociaciones entre las cámaras legislativas y el Ejecutivo. 
Las conversaciones para ajustar el lenguaje del proyecto de administración a instancias de Hernández Montañez retrasaron hasta la madrugada el debate legislativo en el Alto Cuerpo, y ante el impasse, el presidente senatorial, Eduardo Bhatia, decidió llevar a discusión la versión original presentada por el Ejecutivo horas antes. 
El trámite en la Cámara el día después fue el segundo intento de Hernández Montañez de incluir sus enmiendas para limitar el alcance de la moratoria. Sus objetivos tampoco prosperaron entonces, y ahora apuesta a que la tercera será la vencida con el proyecto de enmiendas que presentará este viernes, respaldado por algunos representantes de la minoría. 
“Hay un compromiso del gobernador de no vetar la medida, así que se comprometió. El presidente de la Cámara lo llamó para no claudicar con nuestra posición”, enfatizó Hernández Montañez al anunciar que buscará prevalecer en sus argumentos.