caso Lorenzo (horizontal-x3)
Marrero Rivera narró que es amigo de Ana Cacho González hace unos 18 años, ya que se criaron en el mismo vecindario. (Vanessa Serra Diaz)
La vista preliminar contra Luis Gustavo Rivera Seijo, acusado por el asesinato del niño Lorenzo González Cacho se reanudará hoy, lunes, en la Sala 403 del Centro Judicial de Bayamón. 
Al reanudarse el proceso, a partir de la 1:30 p.m., se espera que siga testificando William Marrero Rivera, amigo de la madre del niño asesinado.
Marrero Rivera, quien labora como agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, estuvo en la residencia donde fue mortalmente atacado el menor, horas antes de que su madre lo hallara ensangrentado en su cama.
El pasado viernes, Marrero Rivera confirmó que acudió al Centro de Diagnóstico y Tratamiento de Dorado durante la madrugada del 9 de marzo de 2010 mientras el menor era atendido y aseguró que la versión de que el menor se había caído y golpeado no le hizo sentido. 
Marrero Rivera narró que es amigo de Ana Cacho González hace unos 18 años, ya que se criaron en el mismo vecindario. El testigo dijo que compartió con ella en su residencia entre las 11:00 p.m. del día 8 de marzo del 2010 hasta aproximadamente la 1:30 a.m. del 9 de marzo. 
El testigo indicó que se había comunicado durante el día mediante mensajes de texto con Cacho para encontrarse en horas de la tarde o de la noche. 
A eso de las 10:30 p.m., recibió otro mensaje en el que la mujer le indicaba que podía pasar por su casa. 
Cuando llegó, pasó el control de acceso usando la dirección de su progenitora, que reside en otra de las urbanizaciones del complejo en Dorado, y le llevó unas pastillas para adelgazar. 
Explicó que ambos se tomaron una cerveza y vieron televisión mientras conversaban durante unos 20 minutos.
“Estuvimos juntos”, respondió sobre lo que ocurrió en la habitación de Cacho. Luego dijo que se bañó y se fue a su residencia. Además, describió la ropa que vestía la mujer, la cual es similar a la que vestía la madrugada de la muerte del niño en el Centro de Diagnóstico y Tratamiento de Dorado.
También resaltó el hecho de que ella le pidió que no volvieran a tener otro encuentro debido a que estaba empezando una relación. “Yo le respondí que respetaba su decisión”, sostuvo Marrero Rivera.
La Fiscalía acusó el pasado 8 de marzo a Rivera Seijo, apodado El Manco, porque una investigación reflejó que el hombre entró a robar a la casa de Ana Cacho González, pero al escuchar ruidos, al tratar de salir entró por error al cuarto donde dormía el niño Lorenzo. Al entender que el menor lo vio, lo atacó con un cuchillo que tomó poco antes de la cocina de la casa, según la pesquisa.