Niña liberada para adopción (semisquare-x3)
J. Nicole, de 5 años, aprovecha que está frente al lente de ELNUEVODIA.COM para contar del 1 al 20 y decir que está ansiosa por empezar el kindergarten. (Jorge Ramírez Portela)
Nota del editor: Este artículo es parte de una serie que se publica periódicamente.
Con una colorida cartera de “Doc McStuffins” colgada del hombro, llega la pequeña J. Nicole, de 5 años, a la Reserva Natural de Humacao Efraín Archilla Diez. Con voz ronca y alegre, asegura que el popular personaje de Disney -una niña que “cura” juguetes- es uno de sus favoritos porque, al igual que ella, quiere ser una doctora para sanar animales y personas.
La chiquilla, quien actualmente reside en un hogar para menores que han sido víctimas del maltrato y estudia en un centro Head Start, no suelta la cartera ni para posar con coquetería ante el lente de ELNUEVODIA.COM. Hasta se sube a un árbol durante la entrevista. “¡Soy un gorila!”, exclama con una amplia y pícara sonrisa, como quien por fin logra hacer esa travesura que hacía tiempo tenía en mente.
“Ella es bien cariñosa. Necesita mucho amor y paciencia, pues es bien traviesa”, afirma Aitza Santana de León, trabajadora social de Adopción de la región de Humacao del Departamento de la Familia.
J. Nicole está bajo custodia del Estado desde que fue removida de su hogar en 2011, informa Santana de León. Por eso, este diario no revela los apellidos, rostro ni lugar de residencia de la niña, quien está libre de toda traba legal que le impida ser adoptada. Su edad le juega en contra, pues mientras más años tiene un menor, más difícil es para la agencia hallar un hogar que desee acogerlo de forma permanente.
Al preguntársele a la niña qué espera de esa familia que la acoja para siempre, responde: “Quiero que me traten bien y mal no”. ¿Qué más?, se le inquiere. “Más nada”.
Luego agrega que espera que la lleven a la escuela, al hospital si se enferma, a correr bicicleta y “que me trepen en un árbol”.
“Me gustan las bicicletas y los conejos, los perros, los gatos y los tigres. ¡Ay no! ¡Los tigres no porque me dan miedo!”, interrumpe.
Acerca del momento en que se encuentre con sus futuros padres, asegura: “Quiero que traigan una bolsa que tenga chocolates, en una bolsa de regalo”.
Mientras habla, J. Nicole se rasca unas marcas que tiene en los brazos como consecuencia de una dermatitis para la que, según la trabajadora social, ya recibe tratamiento.
La niña también recibe terapia del habla y ocupacional bajo el programa de Educación Especial del Departamento de Educación, indica Santana de León. Por lo demás, “académicamente está funcionando bien”, agrega la profesional. 
La niña aprovecha que está frente al lente de ELNUEVODIA.COM para contar del 1 al 20 y decir que está ansiosa por empezar el kindergarten. “Cuando yo sea grande me quiero poner un traje bien lindo, unas pantallas bien lindas y unos labios como de Elsa -la protagonista de la película animada ´Frozen´- y que tengan brillo”, dice J. Nicole, sin saber a ciencia cierta si para ese entonces contará con una familia que la admire tal como es.
Si le interesa brindar a esta niña la oportunidad de tener un hogar, puede llamar a la Línea de Orientación y Apoyo del Departamento de la Familia al 787-977-8022 o escribir al correo electrónico adopcion@familia.pr.gov.
El propósito de esta historia es concienciar sobre la necesidad de mirar con sensibilidad y posibilidad de acogimiento a los cientos de menores bajo la custodia del Estado que están aptos para adopción. Cada historia es única y cada menor es especial, pero todas comparten el llamado al amor.