Cientos de niños de Educación Especial se quedarán sin terapias (semisquare-x3)
A la corporación Abrazo de Ángel, el Gobierno le debe sobre $200,000, según indicó su presidenta, Maranyeliz Olivera Ortiz. (José L. Cruz Candelaria)
De una extensa lista de proveedores de terapias, Yanira Colón se dio a la tarea en días recientes de llamar a decenas de especialistas para ver si alguno podría atender a sus hijos de 4 y 8 años.
En otro momento sería una tarea complicada, pues a mediados del segundo semestre escolar ya la mayoría de los profesionales que atienden a estudiantes a través del mecanismo de Remedio Provisional no tienen espacios disponibles. Pero este año su misión es aún más compleja, casi imposible, ante los problemas que enfrenta el Gobierno para pagar a los especialistas que atienden a estudiantes de Educación Especial.
“Los llamé uno por uno... Se me cerraron todas las puertas. Muchos de los números de la lista (que tiene disponible el Departamento de Educación)  son viejos, nadie contesta, o son especialistas que ya no trabajan con Remedio Provisional. No he encontrado a nadie”, expresó Colón.
Sus hijos –Dara, de 4 años, y Oreiquet, de 8– son parte de los 106 niños con impedimentos y condiciones de salud que a partir del lunes se quedarán sin sus terapias, luego que la corporación Abrazo de Ángel se viera obligada a suspender los servicios a la población de Educación Especial por la falta de pagos de parte del Gobierno. La deuda ya sobrepasa los $200,000, indicó la presidenta de Abrazo de Ángel, Maranyeliz Olivera Ortiz.
Desde finales de febrero, corporaciones y especialistas independientes que atienden a estudiantes de Educación Especial a través del mecanismo extraordinario conocido como Remedio Provisional han dejado de atender a esta población ante la tardanza del Gobierno en pagar por los servicios que han ofrecido. 
Tan solo entre siete proveedores de servicios entrevistados por El Nuevo Día, más de 400 estudiantes se quedarán sin sus terapias en las primeras dos semanas de abril.
“Estamos hablando de que son niños que necesitan estas terapias para vivir... Las necesitan para levantar la cabeza, para tragar, para hablar, para agarrar, para poder ser personas independientes en el futuro”, señaló el director de Abrazo de Ángel, Víctor Moreno.
La semana pasada, la directora interina de la Unidad Secretarial del Procesamiento Administrativo de Querellas y Remedio Provisional detalló que el Departamento de Hacienda aún no ha liberado cerca de $3.7 millones para los terapistas contratados mediante esta oficina. Además de Remedio Provisional, las terapias a alumnos con impedimentos también se ofrecen a través de corporaciones contratadas por la Secretaría Asociada de Educación Especial, a las cuales también se le deben aproximadamente $17 millones.
La situación para estos cientos de niños se complica ya que sus terapias se contratan mediante Remedio Provisional porque el Departamento de Educación no pudo ofrecérselas a través de las corporaciones de Educación Especial o porque un juez administrativo lo ordenó así, destacó la sicóloga Ilsia Lara, quien solo atenderá a sus niños hasta hoy. 
“La situación que llevó a que estos niños llegaran a Remedio Provisional seguramente no ha cambiado, es difícil que Educación Especial pueda darle sus terapias”, reconoció la terapista física Carmen Abril, quien cesará sus servicios el 15 de este mes. 
Aunque el Departamento de Hacienda ha liberado cheques para algunos proveedores, estos son por cantidades pequeñas que no son suficientes para permitir que continúen los servicios, indicó Evelyn Trujillo, directora de la corporación STEP Forward en Cupey, la cual dará terapias de Educación Especial hasta hoy.
“Hice todas las gestiones que pude, hicimos de todo. Ellos (en el Departamento de Educación) nos prometen unas cosas que no pueden cumplir, y ya nosotros no podemos más”, sostuvo Trujillo. 
Servicios indispensables
Los niños de Colón recibían entre tres y cinco terapias a la semana en Abrazo de Ángel, un volumen de tratamientos que esta madre soltera  no puede costear en el mercado privado. 
“La nena no hablaba, no gateaba, no se sentaba, no se paraba. En el tiempo que lleva aquí, el cambio ha sido increíble”, relató Colón. “Después de coger terapias una semana, la nena salió dicendo ‘mono’, ‘mapo’... Esas palabras yo jamás las olvidaré”, sostuvo.
Con mucho esfuerzo, la niña de 10 años de Jeannette Alicea ya ha aprendido cómo leer de izquierda a derecha y no de forma desorganizada, una de las características de su condición de dislexia. La menor aún tiene retos escribiendo y diferenciando términos compuestos por las mismas letras, como “es” y “se”, destrezas que estaba practicando con los terapistas que ya no la atenderán.
“Mi nena tiene estas terapias a base de querellas, todos los años tengo que pelear. Yo dejé de trabajar en un momento dado porque era una pelea constante, me llamaban de momento para decir que no le podían dar las terapias porque faltaba un papel y yo tenía que correr a buscarlo y ahora que tiene el servicio, que ha tenido tanto progreso, pasa eso. No es justo para los niños, nadie está pensando en los niños”, expresó Alicea. 
Para Noelia Rosario, la mayor preocupación es saber que su hijo de 10 años diagnosticado con autismo sufrirá una regresión con la suspensión de servicios en STEP Forward, donde toma terapias del habla, ocupacional, sicológica y física.
“Mi hijo vino a hablar a los 7 años, él era un niño completamente no verbal. Ahora es más independiente, hace contacto visual, su hiperactividad ha bajado... La diferencia de lo que ha logrado en tres años en STEP es del cielo a la tierra y el que él se quede sin terapias, esto va a ser un caos”, manifestó Rosario.
A sus 15 años, la salud de Raúl Enrique González está tan comprometida que ya no puede asistir a la escuela y recibe todos los servicios educativos y terapéuticos en el hogar, indicó su madre, Nilsa Flores Solá. Actualmente recibe terapia física, ocupacional y del habla y lenguaje, pero solo será hasta hoy. Sus esfuerzos para  aprender a usar un comunicador que le permita decir “hola” o “tengo hambre” quedarán en el limbo.
“Educación no puede ofrecerle servicios a Raúl a través de sus propios terapistas. Para mí, esto es mortal, no todo el mundo atiende a los niños ‘Homebound’ (educación en el hogar)”, sentenció Flores Solá.
En el caso de Abrazo de Ángel, sus terapistas atienden a tres estudiantes con impedimentos múltiples que están encamados y necesitan servicios sumamente especializados. 
“Uno de estos niños vive en Cidra, casi Cayey. Desde aquí (el centro en Río Piedras) hasta allá es más de una hora, luego el terapista sale a atender otro niño y le toma más de tres horas atender solo dos estudiantes. A esos niños nadie los quiere atender, una de las madres me contó que llegó a nosotros después que otros cuatro proveedores le dijeron que no.  ¿Qué va a pasar con ellos?”, señaló Moreno.
Con pocas opciones
La mayoría de los proveedores de terapias consultados por este diario llevan al menos tres meses sin cobrar por sus servicios. 
Aunque dejará de dar servicios a Educación Especial la semana que viene, la administradora de Smart Speech Center en Guayama, Elsa Figueroa, está confiada en que encontrará alguna solución para atender nuevamente a estos niños antes de que termine el semestre. 
“No quisiera dejar a mis nenes sin servicios, ellos no van a conseguir otro proveedor a estas alturas”, expresó Figueroa.
La patóloga del habla Soammy Acevedo, directora de Special Needs Services en Aguadilla, está en proceso de refinanciar su hogar y conseguir un nuevo préstamo que le permita continuar atendiendo a más de 100 niños de la zona oeste. A su corporación le deben unos $75,000, pero Acevedo asegura que no suspenderá los servicios este semestre. Después de mayo, todo es incierto.
Nosotros atendemos nenes desde Arecibo hasta Lajas, en esta zona casi no hay proveedores que atiendan a estos niños. Nosotros estamos operando por gracia y misericordia divina”, relató Acevedo. “Hay prestamistas que nos dan fondos y personas que nos apoyan, pero con todo y eso les debemos (sueldos) a los especialistas. La semana pasada suspendimos servicios, pero ya los retomamos. Hemos hecho potes, una de las terapistas que tiene otro trabajo le presta dinero a otros, hoy pagué yo la comida para todos, otro día lo hace otro”, añadió.