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José I. Juelle Feo (der.) y Rafael Silverio Alvarado imputados por la supuesta agresión contra el abogado Roberto Guzmán Jiménez. (Archivo/GFR)
Fajardo- El cuarto día de la vista preliminar que se sigue contra José I. Juelle Feo y Rafael Silverio Alvarado imputados por la supuesta agresión contra el abogado Roberto Guzmán Jiménez en la parte posterior del restaurante de la Marina Puerto Del Rey, en Fajardo, se reanudó este viernes, con el interrogatorio a un sargento de la compañía de seguridad privada, St. James.
Los hechos que se les imputan a Juelle Feo y Silverio Alvarado ocurrieron el 9 de agosto pasado en horas de la madrugada, tras un alegado intercambio de palabras por la compra de una botella de agua al culminar una fiesta en la terraza de un restaurante, de acuerdo a los testimonios de las pasadas vistas. 
Durante la vista de la mañana ante la jueza Ada López Santiago, del Tribunal de Fajardo, el Ministerio Público representado por los fiscales Omar Barroso, Phoebe Isales y Leilani Vargas sentó a declarar su octavo testigo, quien es un supervisor de la compañía de seguridad que fue el primero que llegó a la escena mientras ocurría el incidente de agresión.
Con este testimonio, la Fiscalía habría terminado con los interrogatorios de sus testigos, mientras que la defensa anunció que esta tarde, sentaría a declarar a uno o dos testigos cuyas identidades no fueron reveladas por razones estratégicas. 
Una vez concluidos estos interrogatorios de la defensa, la fiscalía podría traer a un testigo de refutación, pero todavía no lo ha decidido, se adelantó. 
René Rosario Cruz, de 53 años, testificó que a eso de la 1:40 a.m. mientras se encontraba atendiendo una situación en el muelle 2 en Fajardo, fue alertado para que fuera al área del restaurante Sea Shore donde había surgido un incidente. 
Cuando llegó en su carrito de golf al lugar observó en la distancia un “tumulto de gente”, narró que bajó unas escaleras y llegó hasta un área cercana a los baños donde había una carpa donde observó a dos personas agrediendo a otra. 
“Lo estaban agrediendo con las manos, los puños”, declaró inicialmente Rosario Cruz. Posteriormente, durante el interrogatorio de los abogados de la defensa, el testigo no pudo precisar en qué lugar del rostro lo estaban golpeando. 
“Estaba tratando de protegerse y defenderse de los agresiones”, añadió el testigo. 
Dijo que decidió intervenir con uno de los supuestos agresores, a quien describió como el más alto, de unos 6’4” de estatura, de nariz perfilada a quien alejó hacia el lado izquierdo donde estaban ubicados los baños. 
Regresa al lugar de la pelea y separa a otro muchacho que describe como más bajito que al anterior, quien supuestamente había seguido golpeando a Guzmán Jiménez, aunque admitió que le había dado la espalda y no lo veía.
“Cuando doy la vuelta para sacar al otro, el señor se cae al suelo. El caballero alto me da la vuelta por la espalda y le propina una patada al caballero que está en el piso”, narró Rosario, quien posteriormente argumentó que la patada que le propinaron a Guzmán Jiménez fue por el lado izquierdo del rostro. 
Posteriormente, no le pudo precisar al licenciado Joaquín Monserrate, quien está a cargo de la defensa de Juelle Feo, qué calzado llevaba puesto. El acusado también es representado por el licenciado José Andreu Fuentes.
Cuando ya había separado a los imputados, a quienes antes identificó en sala abierta, llegó el oficial de seguridad Steven Vega quien lo ayudó a que se calmaran los ánimos ya que dijo estaban “un poco agresivos con todo el mundo hasta con nosotros”.
Luego, indicó que llegó otro joven, a quien se refirió como un “muchacho más gordito”, que llegó alterado al lugar donde estaban detenidos los presuntos agresores. Aseguró que no sabía su nombre ni sus intenciones.
Una vez llegó la Policía y la ambulancia, se retiró del lugar y poco después de las 4:30 a.m., tras redactar un informe de lo sucedido, señaló que llegaron los supuestos imputados con sus padres para cuestionarle sobre el incidente y este les respondió que lo que sabía se lo había declarado a la Policía. 
El testigo indicó que no sabe las circunstancias en las que ocurrieron los hechos ni el motivo y que desde que llegó al lugar y separó a los presuntos agresores transcurrieron alrededor de unos dos minutos. 
Durante el contrainterrogatorio, que fue dirigido por el licenciado Monserrate Matienzo, Rosario Cruz respondió que no había visto los vídeos de las cámaras de seguridad sobre el incidente y que los mismos eran analizados por el gerente de seguridad. 
Los abogados de defensa de Juelle Feo, solicitaron que entonces se citaran a los supervisores de Rosario Cruz, quienes eran los presuntos custodios de esa evidencia lo que generó un debate con el Ministerio Público. 
Trascendió, durante los argumentos, que la defensa había acudido al Tribunal Apelativo para reclamar esa prueba, mientras que el Ministerio Público aseguró que en esta etapa del proceso no tenían derecho al descubrimiento de prueba. 
“No existen esos vídeos que el licenciado solicita, no existen y como quiera en esta etapa no procede”, respondió el fiscal Barroso. 
La jueza determinó que no le asistía la razón a la defensa. 
Durante la continuación de la línea de preguntas del licenciado Monserrate, el testigo aceptó que la víctima cayó cerca de una piedra.
Sobre el mismo aspecto, le respondió al licenciado Prieto García que la cabeza de Guzmán estaba en dirección hacia la piedra y a preguntas del fiscal Barroso estableció la distancia a la que cayó. 
También fue sometido a varias preguntas dirigidas a establecer la presencia de varios de los empleados del restaurante en el lugar y si estaban intentando separar a Guzmán de los dos jóvenes al momento en que llegó. El testigo dijo que los vio, pero no aceptó que estuviesen interviniendo directamente en la pelea. 
Por su parte, el licenciado Prieto García, increpó al oficial de seguridad sobre las discrepancias en su declaración jurada con su testimonio del día de hoy. Entre ellas destacó que no mencionó a sus subalternos y sobre la intervención del hijo de la alegada víctima, quien supuestamente trató de evitar que lo golpearan cuando estaba en el piso.