(semisquare-x3)
El alcalde ha tenido que solicitar decenas de dispensas, autorizaciones y opiniones a la Oficina de Ética Gubernamental (OEG) para contratar a su parentela. (Archivo GFR Media)
Por los pasados 10 años, el Municipio de Barranquitas ha suscrito cerca de $42 millones en contratos de los que más de la mitad se invirtieron en la construcción y reparación de estructuras y vías públicas. Pero mucha de esa inversión de fondos públicos se quedó “en familia”.
Gran parte del dinero destinado a esas dos categorías de servicios se distribuyó entre contratistas que son familiares del alcalde Francisco López López, así como de otros altos funcionarios de la administración municipal.
El alcalde ha tenido que solicitar decenas de dispensas, autorizaciones y opiniones a la Oficina de Ética Gubernamental (OEG) para contratar a su parentela, según se desprende de la información disponible en la página electrónica de esta entidad.
No obstante, a pesar de que las dispensas imponen como condición la inhibición total de López López en cualquier asunto relacionado a los contratos otorgados a su familia, una auditoría de la Oficina del Contralor de Puerto Rico (OCPR) publicada en julio de 2011 reveló que emitió al menos dos órdenes de compra y certificó para pago siete comprobantes de desembolso para la empresa de uno de sus primos hermanos.
Los mayores compromisos contractuales de este municipio, que tiene un nivel de pobreza de 58.3%, se destinaron a las categorías de construcción y reparación de estructuras, así como de vías públicas. Las transacciones en estos dos renglones llegaron casi a los $29 millones entre enero del 2005 a marzo de 2015.
El principal contratista del municipio lo fue C.J.O. Construction, con $9.4 millones en contratos adjudicados. Las otras seis empresas que el gobierno municipal ha contratado para la construcción de estructuras pertenecen a personas emparentadas con el alcalde novoprogresista o con altos funcionarios municipales.
El peso de los apellidos
La firma L.C.A. Contractors, Inc., cuyo dueño, Roberto Zayas Guzmán, es sobrino de quien para el 2007 era la administradora municipal, fue directora de finanzas y presidenta de la junta de subasta, Yamilet Guzmán Cartagena, es el segundo principal contratista de este pueblo. Entre 2007 y 2011, obtuvo $3.5 millones en contratos para construcción y reparación de estructuras y vías públicas.
De igual forma, N.E. Contractor, Corp., que tuvo casi $2 millones en contratos en la construcción y reparación de estructuras, pertenece a Elisa López Cabrera, prima hermana del alcalde. Otra compañía presidida por su prima, Elisa-Gil Construction, recibió un contrato con el gobierno municipal por $179,129.95.
Una auditoría del Contralor, publicada en abril de 2014, encontró que el gobierno municipal no le cobró a N.E. Contractor $10,200 de penalidades por retrasos en la entrega de la construcción de una piscina y que, además, contrario a lo convenido en el contrato, esta empresa subcontrató algunos servicios que estaba obligada a realizar por sí misma.
Así también, la compañía Makotaf ConstructionCorporation firmó contratos por $2.4 millones para la construcción y reparación de estructuras y vías y obtuvo otros $29,000 por servicios personales no profesionales. Jackeline Santiago Gómez, quien ha presidido la junta de subastas y ha sido auditora del municipio, es prima del propietario de esta empresa, Miguel Fernández Figueroa, según se desprende de la información sometida a la OEG.
Para agosto de 2009, la OEG le negó una dispensa a Santiago Gómez porque la solicitó tardíamente. Cuando Santiago Gómez pidió la dispensa, ya, como presidenta de la Junta de Subastas, había participado de la evaluación y adjudicación de un contrato a Makotaf para realizar trabajos de soldadura. 
Buenos acuerdos  para todos, menos para el municipio
Uno de los contratos obtenidos por Makotaf estuvo relacionado con la remodelación de la alcaldía y un edificio anexo. Según la auditoría del Contralor publicada en julio de 2011, la subasta de ese proyecto tenía una proposición alterna para construir unas glorietas. Aunque Makotaf fue el licitador más bajo en el proyecto original, en la proposición alterna hubo tres licitadores con un precio menor. No obstante, la Junta le concedió el contrato a Makotaf y por esta obra se le pagó $123,700 adicionales a los $977,311 que cobró por el proyecto principal.
Por otro lado, la empresa de construcción L&L Construction, que pertenece a José López González, primo del alcalde, obtuvo tres contratos entre febrero de 2006 y septiembre de 2009 que sumaron $1.8 millones.
Asimismo, López Brothers Construction, compañía del esposo de la ayudante ejecutiva en el área de ingeniería, Marina Rivera Rosario, obtuvo contratos por $1.5 millones por concepto  de construcción y reparación de estructuras y vías públicas. 
Ricardo Rivera Maldonado, sobrino de Mariluz Maldonado, quien pertenece a la junta de subastas y ha sido alcaldesa interina, y de Ana Maldonado, coordinadora de ingresos municipales, obtuvo el contrato para arrendar dos quioscos en el paseo lineal. Mariluz no participó de la evaluación del contrato de su sobrino, según se le informó a la OEG, que les concedió una autorización -la figura que sustituyó las dispensas-.
Entre los principales 10 contratistas del municipio se encuentra la firma Central Group Engineering Services, que pertenece a Rafael Zayas Rolón. Este ingeniero fue empleado del municipio hasta 1998, año en el que obtuvo contratos como asesor en el área de ingeniería para la oficina del alcalde. Su firma ha obtenido $1.2 millones en contratos desde el 2004. No se pudo confirmar si el ingeniero tiene algún parentesco con el dueño de L.C.A. Contractors, Roberto Zayas Guzmán. 
Hay para todos
La ocupación de parientes en Barranquitas, que tiene un desempleo de 15.7%, no es exclusiva de la contratación externa. La auditoría de la OCPR publicada en 2011 también reveló el nombramiento de familiares para puestos en el ayuntamiento sin solicitar las dispensas de la OCPR. 
El Municipio de Barranquitas, que tiene un superávit de $11.7 millones, apenas ha invertido $44,348 en la categoría de servicios relacionados con la salud por los pasados 10 años. En cambio, en este mismo periodo, ha hecho transacciones de $10.1 millones en compra, venta y alquiler de equipos y vehículos, en servicios profesionales y técnicos, en compra de materiales y suministros, así como en servicios de información y misceláneos.
En tanto, en la producción de eventos, se han hecho acuerdos que sobrepasan los $900,000 para pagar músicos y anuncios. 
En los últimos cinco años, el presupuesto de Barranquitas ha promediado $10 millones por año fiscal. Para el año 2013-2014, su deuda pública era de $7.9 millones.