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En el reglamento del Departamento de Salud se autoriza el uso, posesión, cultivo, manufactura, producción, fabricación, dispensación, distribución e investigación del cannabis medicinal de acuerdo con unos criterios estipulados. (Archivo / EFE)
El cultivo y desarrollo del cannabis como producto medicinal en Puerto Rico, viabilizado por ahora mediante una orden ejecutiva, promete convertirse en un proceso altamente regulado por el Estado y los médicos interesados en recomendar su uso estarán en medio de esa burocracia.
En este panorama se insertan compañías como Academic Sciences of Puerto Rico (ASPR), que ofrecerá un servicio dirigido a los galenos para facilitarles el proceso de certificación, que ha establecido mediante reglamento el Departamento de Salud para cualquier doctor que decida tener la posibilidad  de recomendar a sus pacientes el uso del cannabis medicinal.
Varios de sus representantes ofrecieron hoy, jueves, una orientación a médicos del País en el Edificio de Ciencias Moleculares de la Universidad de Puerto Rico. 
Establecieron, por ejemplo, que la sustancia no podrá ser vendida en farmacias, sino en comercios conocidos como dispensarios. Tampoco será cubierta por planes médicos y todas las transacciones tendrán que ser en efectivo.
Para atender a los médicos, se creará lo que se bautizó como el Medical Cannabis Specialty Network.
“Queremos médicos que buscan calidad, no chavos. Aquí se está viendo como un negocio y la salud no puede ser un negocio”, dijo Armando Collazo, director médico de ASPR.
La empresa ayudará a los médicos interesados en licenciarse, cumplir con las licencias requeridas por la Agencia federal Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Salud y tener acceso a una red de pacientes también certificados por Salud.
“Estaríamos capturando pacientes que interesen ser validados (certificados). El paciente tiene que llenar el formulario con un médico certificado y vamos a acelerar esas certificaciones para que nuestros médicos sean los primeros”, aseguró Collazo.
Otra rama de ASPR trabajará exclusivamente con el aspecto de la investigación. 
“En ningún sitio van a ver gente que hace ‘research’ (investigación) dando información antes de que salga (sea publicada). Van a estar disponibles para dar charlas a medida que pasan las cosas”, sostuvo Collazo. La fase de investigación será dirigida por el bioquímico José Rodríguez Orengo, profesor de bioquímica en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. 
“Queremos un producto de mucha calidad, que sea caracterizado y que sea consistente”, apuntó Rodríguez Arengo. 
“Vamos hacer la extracción (de THC, ingrediente activo del cannabis), caracterizarla bien para dársela a los farmacéuticos”, agregó.
La ASPR también contará con un centro de llamadas y creará una cooperativa para que sus socios puedan depositar el dinero en efectivo generado de las ventas del producto.
En el reglamento del Departamento de Salud se autoriza el uso, posesión, cultivo, manufactura, producción, fabricación, dispensación, distribución e investigación del cannabis medicinal de acuerdo con unos criterios estipulados. 
La reglamentación está en vigor desde el 28 de enero de este año. 
Su uso podrá ser recomendado para pacientes de cáncer, VIH, esclerosis lateral, esclerosis múltiple, la enfermedad de Crohn, fibromialgia, Alzheimer, artritis, artritis reumatoide, ansiedad, epilepsia, Parkinson, anorexia, migraña, lesiones del cordón espinal y Hepatitis C. 
Se podría administrar por pastillas, gotas orales, inhaladores orales, ungüentos, cremas y vaporización.