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Despertar la curiosidad acerca del mundo vegetal y promover el amplio conocimiento que existe sobre este tema es la intención de Para la Naturaleza al celebrar el sábado, 16 de abril, en el Parque Luis Muñoz Rivera, su vigésima feria gratuita y abiert (Jose Cruz Candelaria)
No hay que ser demasiado observador para haber notado alguna vez como las ramas de una planta se desvían en  dirección al sol. Parecían inmóviles en el terreno o el tiesto donde las sembramos, pero su instinto de supervivencia las lleva a encontrar el modo de orientarse hacia la luz. Así, procuran  las condiciones necesarias para mantener la vida.  En su deseo de crecer, los miles de habitantes del reino vegetal no son distintos a nosotros. La realidad es que plantas, humanos y animales compartimos muchísimos comportamientos similares aunque los expresamos de formas distintas.
 Las plantas, incluso, tienen 15 sentidos adicionales a los cinco que posee la gente. Y tiene  lógica que así sea. Después de todo,   llevan  2,500 años evolucionando para sobrevivir en distintos escenarios sobre  la Tierra. Frío, calor, abundancia o escasez de luz, alimento y abrigo no han sido obstáculo suficiente para que el planta mantenga su verdor.      
Que las plantas son  inteligentes no es un cuento de ficción. Es un hecho tan real como fascinante. Tan imperceptible como poderoso.  Y es mucho, muchísimo, lo que nos queda por conocer y entender acerca de cómo funcionan estas habilidades.   
Tal vez nunca lo has pensado, pero, igual que buscas rodearte de buenos amigos para pasarla bien, las plantas también tienen sus “panas”.  Cuando están alrededor de esos amigos, sus frutos pueden ser más abundantes o sus  flores más bonitas. Un ejemplo de esta relación armoniosa ocurre  entre las llamadas “tres hermanas”: ellas son las plantas de maíz, calabaza  y habichuelas.  Datos como el anterior han  pasado  de generación a generación, pero a medida que perdemos o limitamos  el contacto con el medio ambiente y con nuestros viejos, van quedando en el olvido.
Evento para descubrir
Despertar la curiosidad  acerca del mundo vegetal y promover el  amplio  conocimiento que existe sobre este tema es la intención de  Para la Naturaleza al celebrar el sábado, 16 de abril, en el Parque Luis Muñoz Rivera, su vigésima feria gratuita y abierta al público de todas las edades. Este año, el tema del evento, que coincide con la celebración del Día de la Tierra,  es “La inteligencia de las plantas”. 
 A partir de las 9:00 a.m. hasta las 4:00 p.m., los asistentes podrán interactuar con intérpretes ambientales y otros miembros de la organización para descubrir muchos datos interesantes y útiles sobre el verdor  que nos rodea. Habrá talleres para niños, avistamiento de aves, mercado agrícola, donación de 4,500 árboles y otras actividades para grandes y chicos. 
Mucho por conocer.  Las investigaciones del Laboratorio Internacional para la Neurobiología de las Plantas, dirigido por Stefano Mancuso,  fueron la inspiración para escoger el tema de este año. A partirdel mismo, Para la Naturaleza  desarrolló un diverso programa que  facilita la comprensión de lo que las plantas son capaces de hacer. Una de estas    destrezas es la comunicación. 
 “Existen 200 mil sustancias que la plantas intercambian entre sí, como si se tratara de un lenguaje”, explica Belén Rosado, coordinadora de interpretación de Para la Naturaleza. 
De acuerdo  a las investigaciones de Mancuso, coautor junto a Alessandra Viola del libro “Brilliant Green”, el 90% de la información en el mundo vegetal tiene que ver con las condiciones del entorno ambiental que los seres humanos todavía no somos capaces de interpretar.  
La educación y observación de estas conductas puede tener enormes beneficios para la humanidad. Podríamos, por ejemplo, potenciar la capacidad del terreno o la calidad de los cultivos de formas naturales, para disminuir el uso de pesticidas que dañan el ambiente y la salud. También, incluso, protegernos mejor de fenómenos atmosféricos, entre otras cosas. 
 Algunas de las capacidades de las plantas son bastante conocidas popularmente. Rosado indica que, por ejemplo, el orégano brujo es un excelente repelente que crece fácil y protege un huerto casero. La canavalia, una variedad de habichuela, es buenísima para nutrir los suelos antes de una nueva siembra. Y el cariaquillo, es una planta con flores que atrae los polinizadores sin los cuáles no podemos obtener frutos.
  Otro de tantos ejemplos  acerca de la inteligencia vegetal es  que cuando la planta de calabaza se siente amenazada por la presencia de gusanos, se “comunica” con el  clavelillo. Ante el llamado de ayuda, éste arbusto segrega una sustancia desagradable para los intrusos que protege a la calabaza, explica el intérprete ambiental, Edwin Figueroa.
Para quienes interesen conocer acerca de las características de las plantas en el ámbito simbólico o espiritual, también habrá información valiosa que aprender en la feria. Si creciste observando a tu  abuela colocar plantas como la lengua de vaca, el poleo o el romero para espantar las malas vibras o atraer las buenas, pero nunca entendiste a qué se debe la creencia, debes saber que   investigaciones científicas han comprobado que la lengua de vaca elimina los iones negativos y atrae a los positivos. Así es que, las creencias de nuestros antepasados sí pueden tener explicación o validez más allá del puro relato que pasa de generación en generación, indica Ray David Rodríguez, intérprete ambiental,  destacó que muchos de nosotros   
Sobran los datos para abrirlos ojos. El  mundo de las plantas es tan amplio como el nuestro. La invitación para conocerlo está sobre la mesa.