reunión de líderes locales y de la diáspora (horizontal-x3)
Parte de liderato político local y representantes de la diáspora boricua en Estados Unidos se reunieron hoy en el Edificio de Medicina Tropical, en San Juan. (David Villafañe)
De cara a la vista del 13 de abril, cuando se discutirá en la Cámara de Representantes federal el borrador del proyecto de ley que contempla la creación de la junta de control fiscal para Puerto Rico, parte de liderato político local y representantes de la diáspora boricua en Estados Unidos acordaron hoy aspectos cruciales de cabildeo para combatir la medida en Washington. 
Después de una reunión de varias horas efectuada en el Edificio de Medicina Tropical, en San Juan, el grupo estableció siete “puntos” o aspectos claves a ser presentados como parte de los esfuerzos de cabildeo en contra la propuesta junta. 
 “Nos hemos puesto de acuerdo en que debe ser un esfuerzo coordinado, tanto en las visitas a la capital federal, pero de igual manera en las gestiones de cabildeo incluso desde Puerto Rico. Una agenda coordinada que incluya los puntos de convergencia logrados hoy”, dijo el presidente de la Cámara, Jaime Perelló, coordinador de la iniciativa.
Entre los puntos acordados figura impulsar la reestructuración de la deuda y solicitar ayuda técnica para auditarla localmente. Además, se persigue exigir que cualquier legislación aprobada no choque con “la democracia y gobierno propio de la Isla”, sostuvo Perelló, quien viajará a la capital federal el lunes para encaminar el cabildeo.
Según el consenso del grupo reunido con Perello, la propuesta junta de control fiscal echa a un lado más de seis décadas de gobierno propio, usurpando poderes tanto de la Legislatura como del poder ejecutivo. “Lo que no queremos es que se legisle unilateralmente”, sentenció el líder cameral. “Si logramos adelantar estas medidas, hay mucha legislación (federal) que no se tendría que aprobar”, agregó.
Otro de los puntos acordados es que se exija al Congreso de los Estados Unidos que atienda medidas de desarrollo económico tomando en consideración posibles incentivos y mecanismos de inversión.
Cuando se preguntó si el proyecto de ley que viabiliza una moratoria sobre toda la deuda pública y que fue convertido en ley ayer por el gobernador choca directamente con el reclamo al gobierno federal de mecanismos de inversión nuevos, Perelló dijo estar en desacuerdo.
En la Cámara existe la pretensión de enmendar la ley de la moratoria y un proyecto a esos fines, suscrito por el representante Rafael Hernández Montañez e incluso por legisladores novoprogresistas como Jenniffer González, se discutiría próximamente.
Perelló, mientras, defendió el proyecto que ahora ya es ley. “Lo que se aprobó aquí (esta semana) es una visión del pueblo de Puerto Rico, producto de la falta de acción congresional… No estamos aquí hablando sobre lo que se ha legislado localmente…Estamos hablando de acción congresional. Los asuntos internos que han ocurrido en Puerto Rico y la filosofía de cada partido y sector no se discutió”, agregó al recalcar que la ley de moratoria no fue discutida en la reunión con los delegados boricuas radicados en Estados Unidos. 
Mientras, Marcos Crespo, asambleísta por el estado de Nueva York, proclamó que la diáspora entiende el reclamo sobre la reestructuración de la deuda y sobre herramientas adicionales de desarrollo económico. 
“Estamos en la diáspora para impulsar un trabajo federal que respete las necesidades de Puerto Rico… El mensaje al gobierno federal es que tiene que tomar acción para ayudar a resolver la situación económica de Puerto Rico de una manera en que respete las ideas presentadas en esta mesa”, dijo.
Estos puntos y otros, como exigir paridad en la asignación de fondos de Medicare y Medicaid y rechazar medidas congresionales de austeridad, serán presentados a los congresistas la semana que viene, cuando se intensifique el cabildero de los puertorriqueños en la capital federal, recalcaron.
“Que el Congreso no use de excusa que no nos podemos poner de acuerdo. Con esta reunión se acabó esa excusa”, afrimó Perelló.