MONICA DIAZ RODRIGUEZ DIRECTORA DE LA BIBLIOTECA NACIONAL DE PR MUESTRA UN LIBRO DE CUENTO REALIZADO POR EUGENIO MARIA DE HOSTOS PARA SUS HIJOS. (semisquare-x3)
Mónica Díaz, directora de la Biblioteca Nacional, muestra un libro de cuentos realizado por Eugenio María de Hostos para sus hijos. (Tony Zayas)
Sus paredes y estantes custodian el acervo bibliográfico puertorriqueño, y sus cerca de 70,000 libros y documentos son la fuente del aprendizaje y esparcimiento de estudiantes, investigadores y todo aquel que quiera conocer más de la historia y la cultura.
Una sala dedicada a la figura del prócer Eugenio María de Hostos, colecciones de referencias, sobre la Isla, libros raros de Puerto Rico y temas generales, y un colorido rincón repleto de publicaciones infantiles, entre otros espacios, estimulan y enriquecen cada día la imaginación y el intelecto de los visitantes de Biblioteca Nacional de Puerto Rico.  
Ese recinto, cuyas instalaciones se encuentran ubicadas en la avenida Ponce de León, en Puerta de Tierra, fue concebido a finales de la década de 1960 por el arqueólogo, antropólogo e historiador Ricardo E. Alegría. Este y el Archivo General fueron sus primeros proyectos como director del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), entidad que celebra este año su 60 aniversario.   
“Desde esa fecha, nuestra biblioteca ha conservado y preservado todos los libros que son escritos por autores puertorriqueños o sobre temas de Puerto Rico”, afirmó la bibliotecaria Mónica Díaz, directora de la antes llamada Biblioteca General.  “El país, a través de esta biblioteca tiene la oportunidad de conocer su historia y su cultura. Eso es lo que a nosotros como bibliotecarios nos enorgullece, poder trabajar para conservar estos recursos en buenas condiciones para que nuestros usuarios puedan beneficiarse”, agregó.
Díaz explicó que mayormente los visitantes buscan allí información histórica antigua de la Isla, datos sobre figuras ilustres y próceres, y estadísticas sobre diferentes hechos o situaciones. La desaparecida revista “Puerto Rico Ilustrado” es una de las consultas más frecuentes de los historiadores, y el antiguo Leprocomio Insular es uno de los tópicos que despierta la curiosidad de muchos. 
“Un tema que fascina mucho y que mensualmente por lo menos una persona lo procura es el Leprocomio  de Puerto Rico. Muy pocas personas saben que la Isla de Cabra se utilizaba para ser el leprocomio, donde se trataban personas con lepra en la Isla”, indicó. 
Otra de las atracciones de la biblioteca es su extensa colección de libros raros, entre los que destacan viejas publicaciones sobre religión y esoterismo, entre otros.   
“Los libros raros son libros considerados, ya sea por la época en que se escriben o por el tema, que sea un tema raro o único, por el tipo de encuadernación o la imprenta, que sea una imprenta que haya dejado de existir. Son libros que actualmente son difíciles de conseguir y esta biblioteca tiene una amplia y hermosa colección sobre ese tipo de recursos”, enfatizó sobre el material que se protege al tacto y fluidos de las personas con guantes y mascarillas, y que se guarda en espacios donde se les controla la humedad para su conservación. 
También destaca la colección dedicada a Hostos, donde no solo conservan publicaciones escritas y pertenecientes al prócer, sino además incluye objetos personales de este, como su escritorio, espejuelos y una libreta de gastos, retratos suyos y cartas sobre la revolución cubana. También contiene epístolas dedicadas a su esposa.  Uno de los elementos más tiernos que se encuentra en esta sala es el libro “En barco de papel”, que escribiera por solicitud de sus hijos cuando estos eran niños.
“Tiene una historia hermosa, que invitamos a los usuarios y nuestros visitantes a que vengan a nuestra Biblioteca Nacional para conocer ese maravilloso cuento escrito por uno de nuestros hombres ilustres, sobre la historia de un barco que va visitando las Antillas. Es un cuento sobre la revolución”, detalló Díaz.
Mientras, en la sala infantil, además de la colección de cuentos puertorriqueños, tienen un teatrito y marionetas donde los pequeños pueden recrear las historias. 
“Tenemos una colección preciosa de cuentos puertorriqueños. Cuando ellos vienen y ven todos esos libros de doña Isabelita Freyre de Matos, de Evaluz Rivera, que son autores puertorriqueños, les permitimos conocer, a través de la lectura, la historia y la cultura de nuestro país”, manifestó. 
Como parte de la celebración de la Semana de la Biblioteca, la entidad celebrará mañana, domingo una conferencia sobre “La importancia de las bibliotecas en el país”. Además, habrá un recorrido por las diferentes colecciones, lecturas teatralizadas en la sala para niños y venta de libros puertorriqueños y artesanías. 
La Biblioteca Nacional abre de lunes a viernes, de 8:30 a.m. a 4:00 p.m., y sábados, de 8:30 a.m. a 3:45 p.m.