José Vargas Vidot (semisquare-x3)
El candidato independiente al Senado José Vargas Vidot muestra varios óleos de su autoría. (JUAN LUIS MARTINEZ)
Llegó a la cita unos minutos tarde. Mientras salía a toda prisa del centro Casa Universidad en Cayey sufrió una caída que retrasó su agenda. “Pasan los años y uno no se levanta igual de rápido”, dijo José Vargas Vidot, al aludir a los 60 años que ha vivido. 
Llevaba, como siempre, el uniforme de médico puesto. Una manga sucia daba evidencia del percance. Pero no se quejó. Simplemente se sentó en su despacho y comenzó a conversar en espera de que comenzara la entrevista sobre sus aspiraciones políticas.  
Habló de su crianza entre La Perla y Puerta de Tierra en San Juan. De sus hijos y nietos. De su trabajo en Iniciativa Comunitaria, entidad que fundó en 1989 y que atiende la población de personas sin hogar, adictas o enfermas. También de sus años como estudiante de medicina, de sus trabajos previos como director de una clínica de inmunología en Cataño, de cuando era maestro de ciencias y de cuando se desempeñaba como líder recreativo en Barrio Obrero, Villa Palmeras y La Perla. “Yo he hecho de todo”, dijo mientras se reía de sí mismo. 
Su más reciente prueba de versatilidad consiste en una serie de pinturas conservadas en su oficina. Cada una, en el lado inferior derecho lleva su firma “Vidot”. Es un lado artístico que descubrió en medio de un periodo turbulento en su vida, explicó. 
Supongo que con las pinturas canaliza alguna frustración.
La pintura es más barata que un psiquiatra y es más creativa y el proceso es menos tedioso. Yo nací en San Juan y todo estaba rodeado de artistas. Desde pequeño disfrutaba mucho verlos (a los artistas pintando) pero jamás, ni en mis sueños más salvajes, pensé que en algún momento iba a pintar. Hace como dos años, sin haber tomado una clase de pintura, y sin saber cómo se cogía un pincel, empecé a trabajar mis estresores así. Desde hace como tres años la situación para las organizaciones comunitarias se empezó a poner difícil. Eso se complicó con asuntos muy personales y busqué la forma de canalizar. Yo dirijo en Cayey un programa de la Universidad de Puerto Rico (Casa Universidad) que sirve de enlace entre la comunidad y la universidad. La idea es que se estimulara el arte sin los elitismos de las galerías. Allí encontré una señora que era una artista urbana. Yo le pregunté cómo aprendió a pintar y me contestó que ella había aprendido sola cuando manejaba un diagnóstico de cáncer. Yo había comprado un kit de pintura con un canvas pequeño. Era para mi hija, pero a ella ya se le había quitado la fiebre de pintar. Esa noche llegué a la casa y abrí el kit y en menos de cinco minutos había hecho un bosque. Eso me dio una fiebre... Al otro día fui a comprar unos canvas. 
Por lo visto, entonces la política no es el único camino nuevo que se abre en su vida…
Todo el que se arriesga a asumir una crisis tiene el derecho y la posibilidad de encontrar una fase nueva de su vida. El que se queda en la zona de seguridad no va a descubrir la otra parte de nosotros. En nuestra zona de confort uno no ve esos talentos porque siempre estamos esperando que alguien nos descubra esa virtud. 
¿De dónde surge la idea de aspirar a un puesto político?
La política siempre ha estado metida en mi piel. Yo soy salubrista por convicción y no por estudios. Estoy convencido que ninguna persona que trabaja en la salud desde la perspectiva del activismo, debe ser neutral. Cuando yo fundé Iniciativa Comunitaria, lo fundé como un proyecto político. No era partidista pero sí político. Yo vengo de la escuela de la Fundación Sida, que se caracterizó por sus posiciones fuertes en los derechos de las personas con VIH o sida. La política eleccionaria es lo que nunca me había atraído porque siempre he pensado que el valor más pequeño de la democracia son las elecciones y la virtud más grande es expresarse y exigir que seamos escuchados y atendidos. Lamentablemente vivimos en un silencio que nos hace cómplices de los problemas alrededor. Pensamos que en ese voto de castigo o útil, dilucidamos nuestras inquietudes políticas. 
¿Por qué ahora?
Hay varias razones. La primera es que después de 25 años trabajando como activista de comunidad y considerando la experiencia de los procesos comunitarios de Latinoamérica, a los que he estado muy expuesto, al final me doy cuenta que los líderes de comunidad no debemos permanecer sentados en silencio esperando que ocurran las cosas. Si un país para mejorar requiere que uno se integre a la política eleccionaria, pues debemos  hacerlo, si no, nuestra palabra quedaría hecha una estrofa de poesía sin sentido. Sería una abstracción retórica de lo mismo. Yo creo que llegué al final de un camino donde quedarme estancado en un asiento no representaría la acción más pura de una comunidad en acción. Segundo, me cansé de rogar, me cansé de mendigar, me cansé de tener que estar llevando problemáticas que ni siquiera entienden los legisladores y esperar tener la suerte de que haya alguien que entienda y le dé importancia. Yo me cansé de eso. Creo que todos necesitamos sentir dignidad. 
¿Por qué independiente? No tendría correligionarios con los que haya una alianza y ayude a aprobar sus propuestas. 
Si hay algo que se aprende en las comunidades es a trabajar estratégicamente. Tenemos tan pocos recursos que no nos atrevemos a estar improvisando como hace el gobierno y como también hacen los partidos, incluyendo los que se denominan como progresistas o de avanzada. La verdad es que inclusive la izquierda ha perdido en Puerto Rico la visión panorámica de lo que es la comunidad que vota por ellos. En ese sentido, creo que la capacidad que tiene un candidato independiente no reside necesariamente en tener éxito en el discurso y la argumentación en el hemiciclo, sino en lograr que el Senado o la Cámara se abra hacia el pueblo. Además, no tengo un amarre con el caucus de nadie, porque las plataformas de los partidos se convierten en el sistema operacional de un gobierno y no debería ser así porque hay muchos que no se sienten representados por los partidos o ideologías. También el problema es que las ideologías en Puerto Rico se han convertido en religiones fundamentalistas que requieren lealtades irracionales y yo no creo que el pueblo necesite caminar dentro de una idea planchada de lo que se quiere para un país. También hay estudios completos que revelan que desde el 1996, y quizás antes, la gente ha ido perdiendo en porcentajes inmensos la confianza en que un partido político representa los mejores intereses del pueblo. En esa misma medida, el pueblo lo que ha hecho es abstenerse de votar y dejar el espacio libre para que sean y dominen las agendas particulares dentro de esos partidos, que fueron en su momento baluartes ideológicos pero luego se convirtieron en corporaciones políticas.
Aquí los partidos se organizan según su propuesta de status. En esa discusión, ¿hacia qué opción se inclina?
Yo creo firmemente en la soberanía del individuo y en la libertad de un pueblo, pero esa libertad del pueblo depende de la capacidad que tenga el individuo de ser soberano, libre adentro de sí. Creo que Puerto Rico definitivamente tiene que salir del estado colonial en el que estamos atrapados. Salir de ahí implica el respeto a la soberana voluntad del pueblo. 
Usted no cree en la colonia pero respetaría cualquier resultado dentro de las opciones disponibles.
Siempre que venga de la voluntad del pueblo. 
¿Qué significa el dinero para usted?
Nada. Un instrumento. Un medio. Lamentablemente, el dinero ha venido a ser para nosotros el fin o la finalidad. Sin embargo, debe verse como un medio junto a otros. Aquí, en mi oficina, nada combina. Eso es porque hemos hecho trueques y lo que no compramos con dinero lo obtenemos reusando, reparando o cambiando. El dinero no es la expresión de la capacidad de tener de alguien. 
Dentro del espectro de ideología social y económica, ¿usted se ve como socialista?
La ideología socialista la he llevado en mi corazón desde que tengo conciencia política. Los tiempos han ido cambiando y los seres humanos vamos evolucionando. De (el candidato demócrata a la presidencia de EE.UU. Bernie) Sanders se habla de su socialismo y sí, ese socialismo que se vive en Suiza, en Francia… ¿Hay algún pecado con eso?
Tal vez durante la Guerra Fría lo era...
En realidad vivimos en momentos donde los capitalistas están entrando en una reconsideración de lo que es el socialismo como puede aplicarle dimensiones al mismo capitalismo, que es un modelo que se ha quemado. Por eso se habla de los planes universales de salud y de retiro, que fueron pensados con fundamentos socialistas. Desde que terminó la Guerra Fría, la gente se ha atrevido a pensar en el socialismo como algo factible sin ser dogmático. 
¿Es consciente que si llega al Senado será en un momento político bien tormentoso?
En mis reflexiones muy internas a veces me pregunto por qué siempre me han tocado las cosas difíciles. Nací en la prángana. Me he tenido que desarrollar a la cañona. Toda mi vida ha sido una sucesión de elementos críticos y soluciones críticas. Pienso que entraría en un momento que es bastante familiar para mí. No es que tenga todas las respuestas que se necesitan. Solo soy alguien que valoriza su vulnerabilidad, su pensamiento pueblerino y a partir de ahí creo que puedo llevar un mensaje nuevo. Además, entraría sin miedos, sin ataduras, sin inversionistas, sin agendas de otros que no sean las mías y las de mi equipo de trabajo. Mi oferta es que si te sientes como yo deberías votar por mí. Yo me siento abandonado por el gobierno, me siento frustrado por la gestión poco productiva de la Legislatura desde hace muchas administraciones. Yo pienso que cada vez que voto le doy a alguien una función que me toca a mí. Yo delego esa función porque tengo que hacer otras cosas en mi vida. De momento, siento que ya no vale la pena darles la responsabilidad a los políticos porque no han asumido esa responsabilidad cabalmente. Así que decidí no creer más en ellos y hacer yo mismo lo que ellos no hacen. 
¿Qué pasaría con Iniciativa Comunitaria?
Un legislador puede trabajar fuera del Capitolio. Eso se cambió a inicios de este cuatrienio. Pero mi pretensión no es seguir dirigiendo Iniciativa Comunitaria sino concentrarme en la legislación. Yo me sentiría en una situación diferente porque sería un legislador comunitario con ideas y medidas comunitarias. 
¿Qué tipo de medidas?
Medidas de sociedad, economía y salud (da una lista de ideas generales). Mi idea es abrir en los cuatro años cinco regiones con mesas de discusiones permanentes para la deliberación del país. Casi todos los temas son espinosos pero necesitamos la discusión de los problemas en el pueblo y nutrirnos de eso.
Mucha de la legislación que se pasa requiere fondos y las limitaciones actuales son muchas. ¿Cómo ves el desarrollo de Puerto Rico con esas limitaciones?
La enajenación política en Puerto Rico ha llegado a tener mucha efectividad en crear incertidumbre en el pueblo. Esa es una pregunta (la de los recursos económicos) que creo que todos nos hacemos pero nadie dice la respuesta. Nosotros creemos por fe que las cosas están malas, que los informes que nos da Hacienda son reales. 
No puedo pensar en algún beneficio político, electoral o económico para el gobierno en pintar un cuadro fiscal tan tétrico como el que dicen…
El país pasa por una falta de dirección política seria y no se han explorado otras áreas que sí tienen posibilidades de desarrollarse. Ese liderato se ha concentrado en un toma y dame con los acreedores. Aquí hay opciones. Date cuenta que los dos partidos principales fueron hace meses a pedirle al Congreso lo que ahora están rechazando (la junta de control fiscal). Van allá a pedir, que Puerto Rico está cayéndose en cantos, y ahora dicen que este problema lo resolvemos nosotros mismos sin la intervención de afuera. Creo que si el pueblo fuera partícipe real del proceso de deliberación, fuera diferente. Creo que podemos hacer las cosas diferentes. Por ejemplo, ¿por qué no se audita el Departamento de Educación, que es la agencia que más dinero tiene? No se hace nada por no tocar a los fotutos políticos. De eso se trata todo.  
¿El problema no es fiscal sino político?
Los partidos han desprestigiado la clase política. El partido provoca un conflicto de interés permanente. La separación de poderes es un chiste porque el gobernador es el jefe político de los legisladores y se hace lo que él diga. Aquí la gente aplaude que el gobernador y la legislatura vayan en el mismo camino. No ven que eso no es bueno porque se destruye el sistema de contrapesos. El caucus es un ladrón de la conciencia política porque deja huérfano al ciudadano de su representatividad. 
¿Piensa hacer una carrera política?
Eso es otro punto. Aquí se tiene que repensar las veces que una persona puede ir a la reelección en todos los puestos para así no alentar esa carrera. Mi plan es abrir las puertas para que por muchos años las comunidades puedan entrar al ruedo y pierdan el miedo y vean que Salcedo es mortal y se puede ahogar. Con eso yo completaría mi labor. 
¿Esa puerta se abrió con el tema de los endosos (demandó al gobierno por la enorme cantidad que le requerían para certificarlo como candidato)?
Eso me hizo pensar en cambiar la táctica y llevar la candidatura por nominación directa. De plano sabía que tenía un reto fuerte. Eran 53,000 endosos y yo no tengo una infraestructura. Pero me hicieron un favor porque ahora tengo una base de datos grande. Cada endoso que recogimos es de verdad. La frustración fue porque pensaba si realmente quiero estar ahí donde te ponen tantos obstáculos.