Ana Cacho (horizontal-x3)
Los cuestionamientos fueron catalogados de sexistas por Sharon Pérez (derecha), abogada de Ana Cacho (izquierda), así como por la fiscal Aracelis Pérez Correa. (Gerald López Cepero)
Las luchas por la equidad de género han tenido importantes conquistas en las pasadas décadas. Sin embargo, falta camino por recorrer. La sociedad patriarcal permea aún en las instituciones que deben velar por la justicia, como lo son los tribunales. Son muchas las instancias, en las que las mujeres se ven ante un trato discriminatorio y desigual por razón de su género.
Este medio consultó con un grupo de abogadas, quienes dieron cuenta de varias formas recurrentes que sirven para discriminar a las mujeres en los centros judiciales del país. 
Cuando se les cuestiona sobre su historial sexual
El interrogatorio al que fue sometida este viernes Ana Cacho González por parte del abogado defensor Mario Moczó en la vista preliminar que se sigue contra el acusado de asesinar a su hijo el 9 de noviembre de 2009 ha sido el ejemplo más reciente del machismo en las salas judiciales, según coincidieron varias abogadas feministas.
Moczó indagó sobre aspectos de la intimidad de Cacho como parte de una línea de preguntas que fue permitida por el juez Carlos G. Salgado.
Los cuestionamientos fueron catalogados de sexistas por Sharon Pérez, abogada de la mujer, así como por la fiscal Aracelis Pérez Correa.
“Sucede que muchas veces una mujer tiene que revelar detalles de su intimidad sin que sea necesario. Lo que pasó con Ana Cacho es el ejemplo perfecto de las cosas a las que nos enfrentamos las mujeres cuando vamos a los tribunales, que se intenta indagar sobre nuestro historial sexual, sobre todo cuando hay niños envueltos, porque hay estereotipos creados alrededor de lo que es una buena madre o la concepción de lo que es una buena mujer que inciden en esa percepción que tienen los jueces y las juezas en procesos como el que se está realizando aquí”, apuntó la abogada Mariana Iriarte, profesora de Derecho y Género de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.
“Esas preguntas son como cuando te violan y te preguntan qué tenías puesto. Aquí lo importante es que mataron al niño. No importa lo que ella estaba haciendo, ella no estaba presente cuando lo mataron. Eso (indagar sobre aspectos de su intimidad) es alimentar el morbo”, expuso por su parte la también abogada y educadora de la Coordinadora Paz para la Mujer, Adriana Alonso. 
Al debate, la también abogada Zoan Dávila agregó que “las Reglas de Evidencia te hablan de preguntas que son pertinentes. A mí no me parece que las preguntas del abogado sobre las relaciones sexuales que ella tuvo eran pertinentes”. 
Cuando se topan con un doble estándar en cuanto a la paternidad y a la maternidad
“A la mujer se le exige el llamado instinto maternal como si fuera algo biológico, cuando realmente es un constructo social. Esa imposición hace que la balanza vaya siempre en contra de ella, independientemente de si es culpable o no. Cuando ocurren situaciones como esta (el asesinato del niño Lorenzo), lo primero que se piensa es que tuvo que haber habido algún tipo de negligencia por parte de la madre. Si hubiera ocurrido bajo el cuidado del papá, la pregunta sería ¿dónde estaba la mamá? Ese es el doble estándar”, argumentó Alonso.
Cuando se limita el acceso a la justicia 
Iriarte destacó que los recortes en la Rama Judicial de Puerto Rico han significado el cierre de salas municipales. Esas son las que muchas veces atienden los casos de violencia doméstica. “Así que si me cierras una sala municipal y le requieres a una sobreviviente de violencia de género que se tenga que mover a un pueblo más distante, estás estableciendo una práctica en detrimento de sus derechos”, señaló. “En estos municipios hay carencia de transportación pública. Muchas mujeres dependen de que alguien les dé pon, así que le dificultas ese proceso de ir a buscar una orden de protección”. 
Cuando son revictimizadas en los casos de agresión sexual
Alonso, por su parte, mencionó la cantidad de veces que una mujer sobreviviente de agresión sexual debe revivir un suceso traumático como parte del proceso judicial. Además, enfrenta los cuestionamientos sobre su historial sexual, su comportamiento y la vestimenta que llevana al momento de los hechos. Esto es una forma de librar la culpa del agresor y adjudicarla a la víctima. “Suele pensarse que cuando ocurre una agresión sexual, es porque la mujer lo provocó”, comentó la abogada.
“Muchos de los casos de agresión sexual se transan por algo menor. Las sobrevivientes tienen que estar capacitadas emocionalmente para pasar un proceso así, porque tienen que revivir su trauma una y otra vez. Además, es un problema que, en el proceso, la víctima tiene que ver a una persona que no quiere ver”. 
 Cuando se les responsabiliza por la situación que sufre
Sucede con frecuencia en los casos de violencia machista. Las mujeres que sobreviven a este tipo de situación, muchas veces han estado presas en un ciclo del que no es fácil salir. La ignorancia, la falta de educación y de conciencia provoca que se les cuestione a las víctimas por qué no salieron voluntariamente de una relación peligrosa. Pero no es tan sencillo. Muchas mujeres no tienen un lugar lejos del agresor a donde ir, están amenazadas por sus parejas, realmente temen por sus vidas o por las de sus hijos o no cuentan con los recursos económicos para enfrentar una vida independientemente.
Cuando tienen que enfrentarse al machismo institucionalizado en la profesión del Derecho
“Hay hombres que cuando litigan gritan y mandan a callar a sus compañeras abogadas cuando lo que necesitan son buenas estrategias de persuasión. Si tu única estrategia de persuasión es estar gritando, pues eres tremendo macharrán”, evaluó Alonso. 
Dávila, por su parte, contó que ella misma ha experimentado un trato diferente al que reciben sus compañeros varones. La tratan de “nena” de “mamita” mientras que los abogados reciben el trato de “licenciado”.
“Es algo a lo que no es tan fácil reaccionar porque es como solapado. La realidad es que sientes que tienes que poner el doble de esfuerzo para que la gente te vea capaz”, comentó.