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De acuerdo con la ADS, en 2013 los programas de reciclaje llegaban a 406,812 unidades, cifra que en 2014 subió a 536,067. En 2015, se elevó a 545,755 unidades. (Jorge Ramírez Portela)
La cantidad de unidades de vivienda impactadas por los programas de reciclaje municipal ha ido en aumento desde 2013, informó ayer la Autoridad de Desperdicios Sólidos (ADS).
De acuerdo con la corporación pública, en 2013 los programas llegaban a 406,812 unidades, cifra que en 2014 subió a 536,067. En 2015, se elevó a 545,755 unidades.
Esa última cifra, sin embargo, apenas representa el 39.6% de todas las unidades de vivienda ocupadas en Puerto Rico. 
Según el Censo 2010, ese año en la Isla había 1,636,946 unidades de vivienda, de las cuales 1,376,531 estaban ocupadas.
Pese a las cifras, el director ejecutivo de la ADS, Nelson Santiago, dijo que el aumento registrado desde 2013 es un “éxito”, que responde a los esfuerzos que realizan los municipios, a través de sus programas de reciclaje, con el apoyo y colaboración de la corporación pública.
Santiago aprovechó para anunciar que durante todo abril, considerado el “Mes del Reciclaje”, la ADS realizará diversas actividades dirigidas a promover el manejo adecuado de los desperdicios sólidos. Las actividades están enfocadas en la promoción de estrategias económicamente viables y ambientalmente seguras, para reducir los desperdicios que requerirán disposición final y en reafirmar la reducción, reúso y reciclaje. 
Entre las actividades se destaca el programa de adiestramiento a “promotores de reciclaje”, que comenzó a reunirse el mes pasado y se extiende hasta mayo. Durante la capacitación, destacó Santiago, los participantes se han beneficiado de conferencias enfocadas en las mejores destrezas y prácticas de reducción, reúso y reciclaje.
Santiago añadió que la ADS participará en diversos eventos con agencias federales, estatales, municipios, escuelas, empresas privadas y entidades sin fines de lucro. 
El “Mes del Reciclaje”, dijo, culminará con un reconocimiento a los coordinadores de reciclaje de los municipios y las agencias que han establecido programas “exitosos”.
“El desvío y reciclaje de materiales es la alternativa real a los retos que como país enfrentamos en el manejo de desperdicios sólidos. Mientras no modifiquemos nuestros hábitos de generación de residuos, estamos obligados a invertir una gran cantidad de recursos en la operación de sistemas de disposición final”, concluyó.