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Pierluisi recordó que este destacamento militar se constituyó justo después de la Primera Guerra Mundial y participó limitadamente en la Segunda Guerra Mundial, consolidándose más durante la Guerra de Corea. (Tony Zayas)
WASHINGTON.- La mera mención de que el liderazgo legislativo federal presentará el miércoles la Medalla de Oro del Congreso a los veteranos del 65 de Infantería, le devuelven al puertorriqueño Jaime Cortés Sánchez los tormentos de su experiencia en la guerra de Corea, de donde todavía agradece haber salido con vida.
Han pasado más de seis décadas, pero Cortés Sánchez se emociona cuando habla de la dura experiencia que vivió en la colina Kelly de Corea, cuando era sargento del 65 de Infantería del Ejército de EEUU.
“Fue una situación bien, bien difícil. Fuimos carne de cañón”, dijo Cortés Sánchez, de 86 años, al rememorar las cruentas batallas en que murieron muchos de los 743 soldados boricuas que fueron a combatir a Corea.
En junio de 2014, el presidente Barack Obama convirtió en ley el proyecto que reconoce a los veteranos del 65  por sus ejecutorias de valor en la llamada guerra olvidada.
Junto a la Medalla Presidencial de la Libertad, la Medalla de Oro del Congreso es el más alto reconocimiento civil que hace el gobierno de EEUU.
Después de año y medio, la ceremonia de entrega de la medalla va a tener lugar el miércoles, a las 3:00 p.m., en el “Emancipation Hall” del Capitolio federal.
Durante  la ceremonia, se suspenderán los trabajos del  Congreso.
 Los líderes legislativos, encabezados por el speaker Paul Ryan (Wisconsin) y el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell (Kentucky), ofrecerán mensajes.  
También habrá mensajes de los principales autores de la medida, el congresista republicano Bill Posey (Florida), el comisionado residente de Puerto Rico en Washington, D.C., Pedro Pierluisi, y el senador demócrata Richard Blumenthal (Connecticut).
El gobernador Alejandro García Padilla, los líderes legislativos de Puerto Rico y veteranos boricuas tienen previsto asistir a la ceremonia, que será transmitida por C-Span.
En una conferencia de prensa,  el comisionado residente anunció ayer que el único hispano que previamente había recibido este reconocimiento lo fue el pelotero, Roberto Clemente.
“Es la segunda vez que a una comunidad hispana se le otorga esta condecoración”, sostuvo Pierluisi, precandidato a la gobernación por el Partido Nuevo Progresista (PNP).
Pierluisi recordó que este destacamento militar se constituyó justo después de la Primera Guerra Mundial y participó limitadamente en la Segunda Guerra Mundial, consolidándose más  durante la Guerra de Corea.
A raíz de su participación en este conflicto, “Los Borinqueneers” obtuvieron diez cruces al Servicio Distinguido, unas 250 Medallas de Plata, 600 Medallas de Bronce y 3,000 Corazones Púrpura por haber sufrido lesiones en combate, detalló Pierluisi.
“Los veteranos boricuas otra vez van a dar la cara por Puerto Rico. Van a recordar que ellos han expuesto sus vidas para defender los derechos y libertades que tienen todos los ciudadanos de los Estados Unidos, residan donde residan”, dijo Pierluisi, quien aprovechó la ocasión para fomentar su ideal de la estadidad para la Isla.
“Es hora de que se nos trate con igualdad, que podamos votar por el presidente de los Estados Unidos, que tengamos voz y voto (en el Congreso estadounidense)”, indicó el líder PNP.
“Debemos ser parte en todo, sin prejuicios”, opinó  el veterano Ángel Acevedo Bernard, oriundo de Las Marías.
El veterano Rafael Ríos, natural de Añasco, indicó que tenía  19 años cuando participó en la Guerra de Corea, y que el 7 de noviembre de 1950, fue herido en batalla cuando luchaba por lo que creía, “la defensa de la democracia”.
El galardón a los  soldados, que en su amplia mayoría fueron obligados a ir a la guerra, coincidirá con los esfuerzos del liderazgo republicano de la Cámara de Representantes por imponerle a Puerto Rico una junta federal de control fiscal.
“No es ideal que el tema tan positivo de la Medalla de Oro para los veteranos de la guerra de Corea haya coincidido con la discusión sobre la crisis fiscal de Puerto Rico, pero esa es la triste realidad”, indicó Pierluisi. 
Un lugar en la historia. Casi 600 de los 743 muertos boricuas de la guerra de Corea vistieron el uniforme del 65 de Infantería, integrado principalmente por residentes de Puerto Rico. la última unidad segregada del Ejército estadounidense.
Muchos de ellos murieron como consecuencia de los controvertidos sucesos de las montañas Kelly y Jackson Heights, ocurridos en el otoño de 1952, que generaron un consejo de guerra en contra de 93 soldados puertorriqueños.
Una investigación del Centro de Historia Militar determinó en 2001, que el consejo de guerra en Corea  estuvo salpicado de un ambiente de prejuicios étnicos que comenzó en el mismo campo de batalla.
“Entonces estábamos sin personal diestro para poder mantenernos en pie de lucha”, indicó Cortés Sánchez, quien no asistirá a la ceremonia del miércoles, pero le han informado que habrá otra a finales de mes en el Capitolio de San Juan.
El doctor Alberto García Zamora, quien fue jefe del cuerpo médico del segundo batallón del 65, recuerda los horrendos  enfrentamientos de la guerra de Corea que se dieron a su alrededor durante casi un año.
“Cada vez que había una batalla había de cinco a seis muertes, y entre diez a 15 heridos”, sostuvo García Zamora, quien era reservista del Ejército y médico generalista, con residencia en Aguadilla, cuando fue movilizado a la guerra.
García Zamora, quien reside en Vienna (Virginia) – a 20 minutos de la capital estadounidense-, luego se hizo obstetra ginecólogo. 
A sus 90 años y medio, García Zamora quiere asistir al homenaje.
“En mi tiempo, el regimiento 65 tuvo  soldados de mucha experiencia",  dijo García Zamora.
Cuando firmó la legislación que otorga la medalla a los veteranos del 65, el presidente Obama afirmó que “Los Borinqueneers se han ganado un lugar sagrado en nuestra historia".