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De acuerdo con Strubbe Ramírez, las condiciones fisiológicas de gran parte de sus pacientes han desmejorado notablemente, razón por la que les preocupa si están recibiendo los servicios de salud adecuados, tanto físicos como mentales. (Archivo / GFR Media
Tras la reciente muerte de un paciente del Hospital de Psiquiatría Forense, de Ponce, y las crecientes sospechas de la precaria situación en que se encuentran los internos de esta clínica la Sociedad de Asistencia Legal (SAL) y la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) intentan entrar al hospital para ver las condiciones en que viven los pacientes.
La vista ocular debió ocurrir el jueves de la semana pasada, pero, tras acoger las objeciones de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (Assmca) se paralizó la orden judicial que se había emitido previamente autorizando la entrada de varios abogados de la SAL y la ACLU al hospital.
“Estamos preocupados”, dijo la licenciada Ana Strubbe Ramírez, de la SAL.
Según informó la abogada, a principios de febrero un paciente murió alegadamente tras recibir una golpiza de otro interno del hospital que le provocó muerte cerebral.
“Era un paciente geriátrico y lo tenían que haber ubicado en otro espacio, pero hicieron caso omiso a la orden (para trasladarlo)”, dijo Stubbe Ramírez.
La abogada indicó que aunque dicho paciente falleció, quedan otros diez que la SAL y la ACLU representan, por lo cual buscan verificar el estado en que estos y otros internos allí recluidos viven.
Strubbe, junto a otros dos abogados de la SAL y la ACLU, entraron al hospital el pasado 15 de enero tras recibir el aval del tribunal. Sin embargo, en dicha ocasión solo se les permitió acceso a áreas comunes y residenciales del hospital, no así a los pabellones y módulos.
Posteriormente, se les concedió permiso para volver a entrar a la institución hospitalaria, pero en esta ocasión de forma “irrestricta e ilimitada”, con una autorización judicial que les permitía tomar fotos y tener acceso a los tres módulos donde reciben tratamiento los pacientes.
Dos días antes de la inspección ocular, el pasado 29 de marzo, el Tribunal de Apelaciones de la Región Judicial de Mayaguez y Utuado acogió la moción de objeción presentada por la Assmca, paralizando la inspección. El tribunal apelativo le concedió hasta hoy martes para que la SAL y la UCLA expusieran por qué tenían derecho a entrar al hospital y debía proceder la vista ocular que solicitaban.
De acuerdo con Strubbe Ramírez, las condiciones fisiológicas de gran parte de sus pacientes han desmejorado notablemente, razón por la que les preocupa si están recibiendo los servicios de salud adecuados, tanto físicos como mentales.
“Lo que queremos es que no se le violen los derechos a los pacientes”, manifestó.
El licenciado Josué González Ortiz, de la ACLU, recalcó que la importancia de que los abogados en cuestión puedan entrar al hospital es para poder velar por los mejores intereses de los pacientes.
“Ante las preocupaciones que tenemos (sobre las condiciones en el hospital) nos convertimos en la voz de estas personas que, de otra manera, no tendrían la oportunidad de hacer planteamientos sobre sus condiciones de vida”, denunció González Ortiz.
El abogado deploró los alegatos de la Assmca en el sentido de que la SAL y la ACLU no tienen la potestad para hacer la inspección ocular que solicitan.
“Nos preocupa, más aún cuando ha salido información pública sobre asuntos de seguridad (en el hospital). Además, es una situación que puede ser recurrente con otros pacientes de nuevo ingreso”, dijo González Ortiz.
En sus alegatos, la Assmca establece que cuentan con las licencias pertinentes, como de la Secretaría Auxiliar para la Reglamentación y Acreditación de Facilidades de Salud (Sarafs). Además, alegan que la entrada de organismos sin la autoridad legal y pericia requerida violaría los derechos de los pacientes del hospital.
El licenciado William Ramírez, director ejecutivo de la ACLU, anticipó que trabajan en una demanda de interés público por el bienestar de los pacientes del hospital.