Pedro Pierluisi y David Bernier (semisquare-x3)
García Padilla se reunirá mañana con Pedro Pierluisi y David Bernier. (Archivo / GFR Media)
Seis de los siete aspirantes a la gobernación aceptaron la invitación que le extendiera el gobernador Alejandro García Padilla para  unirse en un frente común en oposición a la Junta de Control Fiscal federal que propone el Congreso para atender la crisis fiscal del gobierno de Puerto Rico.
Tal y como había adelantado el sábado, García Padilla convocó a los aspirantes con quienes se reunirá durante el transcurso de la semana. Se espera también que extienda la invitación a otros sectores gubernamentales y no gubernamentales. El propósito de la reunión es “unirnos en ese reclamo básico, sin distraernos con la discusión político partidista, para adelantar la recuperación de nuestras futuras generaciones”.
La reunión con el aspirante del Partido Nuevo Progresista (PNP), Pedro Pierluisi, será mañana a las 2:00 p.m. en La Fortaleza. Dos horas después se reunirá con el candidato del Partido Popular Democrático, David Bernier.
El miércoles será el turno del candidato del Partido del Pueblo Trabajador (PPT), Rafael Bernabe y de los aspirantes independientes Alexandra Lúgaro y Manuel Cidre. El jueves se reunirá con la candidata del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), María de Lourdes Santiago a las 10:30 a.m.
Quien único rechazó la convocatoria fue el aspirante de la Palma, Ricardo Rosselló, que indicó que el  conclave solicitado podría limitarse a una foto y no a buscar una solución definitiva a los problemas económicos del gobierno.
Insistió, de paso, que los asuntos económicos se resolverían al buscarle una solución definitiva al problema del status político de Puerto Rico.
“Hay otros que no ven que la fuente del problema es el status y la ausencia de políticas públicas integradas para promover el desarrollo económico”, sostuvo Rosselló en una declaración escrita en la que catalogó el llamado al frente común como una movida de “última hora”.
Reiteró que cualquier acción en el Congreso debe estar dirigido únicamente a que Puerto Rico se convierta en estado de los Estados Unidos.