Eduardo Ibarra (semisquare-x3)
Eduardo Ibarra, expresidente del Colegio de Médicos Cirujanos, abogó por que se mantenga el carácter obligatorio de la colegiación. (Archivo / GFR MEdia)
Un proyecto de ley que evalúa el Senado para eliminar la colegiación compulsoria de los médicos del País sacó a relucir hoy supuestas irregularidades cometidas durante la incumbencia del doctor Víctor Ramos Otero en la presidencia del Colegio de Médicos Cirujanos.
El Proyecto del Senado 1572 fue presentado hace unas semanas por el senador José Luis Dalmau, a petición de un grupo de médicos que reclaman que se elimine la colegiación obligatoria como requisito indispensable para ejercer la profesión en Puerto Rico. 
Entre los deponentes de hoy, martes, figuró el doctor Eduardo Ibarra, expresidente de la institución, quien abogó por que se mantenga el carácter obligatorio de la colegiación, aunque propuso que se enmienda la “Ley del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico” (Ley 77-1994) para reducir las cuotas que pagan los galenos, e implantar cambios administrativos y en los procesos electorales de la entidad para, según dijo, atender fallas que atentan hoy contra la clase médica.
“Continúa siendo nuestra contención que el Colegio de Médicos Cirujanos debe seguir siendo de carácter obligatorio y el baluarte legal que defienda incansablemente el concepto de la salud como fundamento esencial del bienestar humano”, sostuvo Ibarra en el memorial escrito que presentó ante los miembros de la Comisión senatorial de Salud, que preside Dalmau. 
Ibarra, quien presidió el colegio durante dos términos, recomendó, entre otras cosas, que se reduzca la cuota de los médicos a $100, que se permita a los objetores de la colegiación compulsoria depositar su dinero en el Fondo para Enfermedades Catastróficas, que se investigue el manejo financiero de la institución, que se prohíba el pago a cabilderos, que se imponga un período máximo de dos años a la presidencia y que se prohíba también la reelección a ese puesto. 
Durante su argumentación, Ibarra aludió a supuestas irregularidades bajo la presidencia de Ramos Otero que, según dijo, han sido señaladas por algunos colegiados que hoy buscan acabar con el carácter obligatorio de la afiliación. Entre esas alegaciones, mencionó la contratación de cabilderos y asesores legales a un costo aproximado de $1 millón, otros gastos significativos en contratos, estadías en hoteles de lujo y el arrendamiento de la nueva sede, así como manejos cuestionables de los procesos éticos. 
“Anhelamos que se tomen las medidas legislativas correctivas pertinentes para que la institución colegial permanezca una vez que sea la propia ley creadora de la institución la que sea enmendada, como lo han sido las constituciones de innumerables países a fin de que no le sea posible a nadie en el futuro abusar de ella y de la clase médica, como está ocurriendo lamentablemente en estos momentos”, subrayó Ibarra. 
El presidente del Colegio de Médicos Cirujanos tendrá su turno de comparecer ante la comisión legislativa este jueves, pero en declaraciones escritas criticó hoy el proceso legislativo.
“El jueves acudiremos a nuestra cita para explicar cómo hemos defendido los intereses de nuestros médicos pese a la obstrucción de la pasada administración del colegio, incluyendo insertar a los médicos en la discusión de los temas de salud en Washington, donde se decide el 80% de los temas relacionados con el financiamiento de la salud en Puerto Rico, incluyendo Medicare, Medicaid, Obamacare, Tricare, Veteranos y otros programas federales en los cuales sufrimos discrimen”, dijo Ramos Otero.
Las vistas públicas del Senado se celebran a solo días de las elecciones del 10 de abril en las que se seleccionará una nueva directiva en el Colegio de Médicos Cirujanos. El doctor Ramos Otero aspira a un nuevo término.