Rechazo generar energía con carbón (horizontal-x3)
Los manifestantes afirman que las cenizas producto de la quema del carbón es un material tóxico peligroso que representa una amenaza a la salud de los puertorriqueños. (Suministrada)
Un grupo de ciudadanos emplazó hoy, lunes, a la Junta de Calidad Ambiental (JCA) para que encamine el cierre de la empresa Applied Energy Systems (AES), una de dos compañías contratadas por la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) para generar electricidad mediante quema de combustible fósil.
AES inauguró su planta en noviembre de 2002 en el sector Puente de Jobos, de Guayama y tiene un contrato de 25 años con la corporación pública. 
Según representantes de las organizaciones Frente de Afirmación del Sureste (SUSE), el Comité Diálogo Ambiental, la Alianza Comunitaria Ambiental del Sureste (ACASE) y el Comité Pro Salud, Desarrollo y Ambiente de Yabucoa, las cenizas producto de la quema del carbón es un material tóxico peligroso que representa una amenaza a la salud de los puertorriqueños. Ese fue su planteamiento principal durante su piquete frente a la JCA. Además, citaron efectos nocivos atribuidos a la empresa en territorio dominicano.
Angel Quiles, portavoz del grupo, destacó que AES ha enfrentado oposición por el transporte de cenizas desde el 2003 a la comunidad de Arroyo Barril, en República Dominicana. La empresa AES está inmersa actualmente en un pleito legal con el gobierno dominicano.
“La oposición de Arroyo Barril, en la Bahía de Samaná, fue ante una serie de malformaciones de nacimiento y otros efectos a la salud que se atribuyen a las cenizas. Esa compañía está depositando cenizas en los vertederos de Peñuelas, Humacao y otros”, denunció Quiles.
Según el portavoz, la empresa no sólo ha enterrado cenizas en vertederos sino que también se han utilizado como relleno para la construcción de carreteras, centros comerciales y urbanizaciones como Parque Gabriela, en Salinas.
Según Quiles, la actitud de la JCA ante todo esto ha sido de “negligente cómplice” y utiliza una pruebas conocidas como Toxicity Characteristic Leaching Procedure (TCLP) y Synthetic Precipitation Leaching Procedure (SPLP), cuando según él debería utilizar la prueba Leaching Environmental Assessment Framework (LEAF), que recomienda la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) para demostrar la toxicidad de las cenizas.
Además, emplazan a la JCA a que realicen pruebas de radioactividad a las cenizas de AES, las cuales describen como un “material peligroso”.
“Lo que han hecho, incluso desde antes de que se instalara la planta, es darles permisos para plantas cuyos desperdicios son tóxicos, según se ha demostrado en estudios”, sostuvo Quiles.
Quiles también tronó contra la EPA por asumir lo que considera es una actitud “similar” a la de la JCA. No obstante, la EPA multó en $170,000 a la AES por derramar desperdicios industriales en la bahía de Jobos.
Según el líder ambientalista, AES entabló un pleito legal contra los municipios de Peñuelas y Humacao para poder depositar sus cenizas en sus respectivos vertederos. El caso sigue su curso en el tribunal federal y sobre 40 municipios, dijo Quiles, han aprobado ordenanzas municipales prohibiendo el uso como relleno o depósito de cenizas de carbón.
“Le estamos haciendo una exigencia a la JCA para que prohíba la disposición de cenizas en todo Puerto Rico y que todo vaya dirigido al cierre de la planta”, afirmó.
Mientras Quiles conversaba con este medio, integrantes de los grupos activistas sostenían una reunión con la dirección de la JCA para hacer sus reclamos, entre los que figuran ordenar hacer estudios de aire en lugares cercanos a la planta de AES y en lugares donde se han depositado cenizas. Igualmente que ordene estudios de agua en los mismos lugares al Departamento de Recursos Naturales y el Departamento de Salud.
Igualmente, ordenar la remoción de cenizas depositadas en urbanizaciones, centros comerciales y en vertederos.