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Néstor Alonso (izq.) aspira a ser representante por acumulación y Sergio Estévez Vélez busca convertirse en senador por el distrito de Carolina, ambos por el PNP. (Suministrada)
Dos aspirantes a legisladores por el Partido Nuevo Progresista (PNP) expusieron hoy, jueves, que el problema del desempleo en los residenciales públicos y barriadas del País está ligado al discrimen por dirección y por apariencia física. 
Por tal razón, Sergio Estévez Vélez, quien busca convertirse en senador por el distrito de Carolina, y Néstor Alonso, quien aspira a ser representante por acumulación, prometieron que, de resultar electos, presentarán una resolución para investigar su teoría.
Dijeron, además, que tras indagar en estos presuntos discrímenes, presentarían los proyectos de ley necesarios para buscarles una solución. 
“Yo lo que quiero hacer es un estudio investigativo… Los resultados se los voy a dejar saber al pueblo de Puerto Rico y ahí, entonces, voy a radicar las medidas correctivas para que todo el mundo tenga la misma oportunidad en el empleo”, expuso Estévez Vélez en una conferencia de prensa realizada en las escalinatas del Capitolio. 
Según evaluó el aspirante a senador, un 95% de los residentes de un complejo de vivienda pública está sin trabajo porque los patronos supuestamente no escogen a personas que indican que viven en este tipo de comunidad. 
Para sostener sus argumentos, presentó el caso de Norberto Guzmán, vecino del residencial Yuquiyú, en Loíza. 
Según contó, este electricista acudió un día a otro residencial que era remodelado a buscar trabajo. 
“El ‘foreman’ cogió mi licencia y la puso en la parte de atrás y me dijo que no había trabajo. Cuando yo le pregunto a los muchachos, me dicen que no, que ‘venimos igual que tú, a buscar’. Puse la dirección de mi hija (en Carolina) y me dieron trabajo de mantenimiento”. 
El aspirante consideró que “hay más posibilidades que alguien de Garden Hills, (en Guaynabo), consiga un empleo que alguien de un residencial público… No estamos estableciendo ‘guaynabito’ o gente pobre. Estamos hablando que tienen más oportunidades las personas de la clase media o clase media alta”. 
Otro aspecto que señalaron los estadistas como discrimen a la hora de conseguir un empleo es si la persona tiene buena apariencia, está tatuada o tiene pantallas en su cuerpo (“piercing”). 
Alonso, quien es ciego, agregó que a las personas con algún impedimento físico se les niega el empleo por su apariencia, esto a pesar de todas las leyes antidiscrimen que se han aprobado para protegerlos. 
“El plan es enseñar y sensibilizar para que en Puerto Rico eso no suceda. Es una resolución de causa social, de justicia para Puerto Rico”, argumentó. 
Entre las soluciones que pudieran proponer estos novoprogresistas, de llegar a la Legislatura e investigar la alegada situación, es fijar por ley que los resumés solo llevarán una dirección de correo electrónico y no una de residencial. Mientras, no expusieron cómo podrían atajar el problema que expresaron sobre la apariencia física.