Monitor de Sequía de Estados Unidos (horizontal-x3)
En total, unas 710,545 personas viven en áreas anormalmente secas, de sequía moderada o severa en Puerto Rico. (droughtmonitor.unl.edu/Home/StateDroughtMonitor.aspx?PR)
Aunque las porciones han ido reduciéndose, el 40.8% del País aún permanece bajo condiciones de sequía severa, sequía moderada y/o anormalmente secas, según el más reciente informe del Monitor de Sequía de Estados Unidos.
En total, unas 710,545 personas viven en áreas de sequía. De acuerdo con el informe -que se actualiza semanalmente-, la sequía se concentra en el sur y la mitad este de la Isla. 
Los siete municipios más afectados son Salinas, Guayama, Cayey, Arroyo, Santa Isabel, Patillas y Vieques, que ostentan la clasificación de sequía severa en sus lindes o parte de ellos.
En términos de porciones, la sequía severa aún está presente en 4.97% de la extensión territorial de la Isla, mientras que la sequía moderada se extiende al 18.83%.
Según el informe del Monitor de Sequía de Estados Unidos, el 59.2% del País está libre de clasificaciones.
Proyecciones del Servicio Nacional de Meteorología (SNM) y la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) dan cuenta de que este año no será tan seco como el pasado cuando, debido a la falta de lluvia, bajó tanto el nivel de los embalses que más de un millón de personas estuvieron sujetas a planes de racionamiento mientras se normalizaba la situación.
Lo que establecen los pronósticos es que el fenómeno El Niño, que en este lado del mundo se manifiesta con condiciones más secas, va a perder fuerza en los próximos meses, dando paso a condiciones “neutrales” o más típicas del fenómeno La Niña, las cuales tienden a favorecer el desarrollo de aguaceros y ciclones en el océano Atlántico.
En diciembre, los municipios que están en sequía severa, excepto Vieques, tenían la clasificación de sequía extrema. Eso explica, en parte, por qué Salinas y Guayama estuvieron el plan de racionamiento hasta el pasado 24 de febrero, cuando la AAA anunció su culminación. El plan de racionamiento para Salinas y Guayama se había establecido como medida para fortalecer el Acuífero del Sur, sistema del que ambos pueblos se abastecen.