Rossana López León (semisquare-x3)
La senadora Rossana López León dijo que hay fondos federales para la enseñanza de música, artes escénicas y artes visuales. (Xavier J. Araújo Berríos)
En manos de la Comisión de Educación de la Cámara de Representante está la evaluación de un proyecto de ley que dispone que cada estudiante de los sistemas público y privado de enseñanza en la Isla tenga acceso a un mínimo de cinco periodos de clase semanales en educación de bellas artes.
El proyecto de ley, presentado en mayo de 2013 por la legisladora Rossana López León, fue aprobado en el Senado el pasado 29 de febrero.
“Lo que se establece es que las bellas artes sean obligatorias tanto en escuelas públicas como en las privadas de manera que se establece como requisito de graduación de kínder a cuarto año. Al hacerlo un requisito se establece en la medida que haya por lo menos un maestro de bellas artes en cada escuela”, dijo la senadora popular. 
López León hizo el señalamiento en un aparte con periodistas, previo al inicio de un concierto de cuerdas de estudiantes del Método Suzuki, de la Universidad Interamericana, en la plaza Stella Maris, en El Condado. La actividad, además, incluiría la participación de alumnos de otras escuelas de música.
La enseñanza de bellas artes, según destacó López León, incluye música, artes escénicas y artes visuales.
Según la senadora, los niños expuestos a programas de bellas artes saber lidiar mejor con la violencia, con la tentación de la deserción escolar y pueden manejar situaciones adversas como el acoso.
Preguntada sobre el dinero para desarrollar lo que se propone en el proyecto de su autoría, estimó que existen fondos federales para ese objetivo. 
“Hay fondos federales que recibe el Departamento de Educación (DE). Esa es la información que se me ha suplido…”, sostuvo al indicar que la agencia ha contratado maestros de bellas artes, “pero al no ser obligatoria (la enseñanza de la materia) no los hay en todas las escuelas”.
La medida no fue apoyada por la Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP) cuando se discutió en el Senado. 
Sin embargo, López León destacó que el secretario de Educación, Rafael Román, está favor del proyecto. 
Mediante una ley como la propuesta se garantiza la enseñanza de las bellas artes en el currículo del DE, argumentó.
Al momento de discutirse el proyecto en vistas públicas, el DE reconoció que la medida tendría “un impacto presupuestario”. 
Por eso, recomendó que “debe ser evaluado, ya que implica contratación de maestros(as), compra de materiales, creación de espacios adecuados y reorganización de personal”. 
OGP contundente
Mientras, la OGP, al consignar su oposición, señaló que “la medida de autos no asigna recursos para implantación de lo propuesto. Sin embargo, requiere la contratación de maestros(as) adicionales, entre otras cosas, que tendrán un impacto fiscal en el DE, cuyo impacto no fue contemplado al aprobarse el presupuesto del año fiscal en curso”.
“Aun cuando la intención puede ser loable, el Director (de OGP) considera que se debe dejar a la discreción del Secretario la ampliación del Programa de Bellas Artes y su inclusión como requisitos indispensable del currículo, de conformidad con los recursos fiscales que tenga disponibles”, agrega la ponencia sobre el proyecto.
López León, sin embargo, indicó que no tiende duda que la medida será aprobada en la Cámara. “Los fiscalizadores van a ser los mismos maestros”, puntualizó.
León indicó que una medida como esta, que de convertirse en ley entraría en vigor en agosto, pero necesitará un proceso de transición y eso incluye su implantación en las escuelas privadas.
Por su parte, Yanila Navarro, de la Organización Salvemos las Bellas Artes y profesora de música en la Universidad Interamericana en San Germán, dijo que el DE cuenta con unos 1,300 maestros de bellas artes para cerca de 1,100 escuelas.
A preguntas de este medio, descartó que el factor presupuestario sea un escollo para la medida.
“Es algo que estuvo en discusión. Sabemos que es cuestión de mirar y reinventar todo lo que está pasando. Sabemos que estos programas se prestan para unos fondos federales. NO hay razón por la cual la parte fiscal pese tanto para que esto no se pueda hacer”, opinó.
“Es una cuestión de justicia”, insistió.