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Durante la sequía del año pasado, la AAA y varios municipios lideraron dragados de orilla en Carraízo, La Plata y Cidra; una opción que también cuesta menos que el dragado hidráulico. (Teresa Canino)
“Para atender una sequía no es necesario dragar”.
Así, el presidente ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), Alberto Lázaro, despachó la pregunta -que muchos abonados de la corporación pública se hacen- sobre cuándo se dragarían embalses como Carraízo y La Plata para manejar futuras sequías y evitar racionamientos similares a los del año pasado.
Según Lázaro, llevar a cabo dragados hidráulicos -como el que se hizo en Carraízo tras la sequía y racionamiento de 1994- supone una cuantiosa inversión que la AAA no puede asumir ahora. Volver a dragar Carraízo costaría, a su juicio, entre $100 millones y $120 millones.
“No es necesario dragar, pero en algún momento hay que atender el control de la sedimentación, por ejemplo, abriendo las compuertas de los embalses”, dijo Lázaro, en referencia a una opción que ha planteado el hidrólogo Greg Morris, que consiste en abrir las compuertas durante grandes eventos de lluvia, para que los sedimentos en el fondo de los embalses fluyan río abajo.
“Esa alternativa, que va a requerir de estudios, cuesta mucho menos que un dragado tradicional (hidráulico). Vamos a estudiar las velocidades de los lagos para ver si la teoría se puede comprobar”, añadió.
Durante la sequía del año pasado, la AAA y varios municipios lideraron dragados de orilla en Carraízo, La Plata y Cidra; una opción que también cuesta menos que el dragado hidráulico. 
En términos de cifras, Lázaro precisó que en Carraízo se lograron extraer 51,200 metros cúbicos de sedimentos, mientras que en La Plata se sacaron 239,396 metros cúbicos. No ofreció números para Cidra.
“Un metro cúbico son 264 galones de agua. En una sequía extrema, una familia promedio puede sobrevivir con 50 galones. Así que entre Carraízo y La Plata, da para suplir 1,500 familias en un día de sequía”, explicó.
“En retrospectiva, si hubiésemos iniciado antes hubiésemos sacado más tierra. Esto se hizo a duras penas. En 1994, el Gobierno central puso $110 millones de fondos de emergencia para atender la sequía, pero el año pasado no había dinero y aun así, creo que hicimos mucho”, agregó el funcionario.
Lázaro señaló que, a raíz de la experiencia del año pasado, se tomaron acciones para manejar futuros eventos de sequía, tales como reducir las extracciones de agua en Carraízo y La Plata, reactivar 20 pozos -de una posibilidad de 31- en las regiones metro, norte y este de la AAA, y acortar el tiempo de reparación de salideros, entre otras.
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