Eufóricos con su escuela los alumnos de la SU Arturo Morales Carrión (horizontal-x3)
El secretario de Educación federal, John King (centro), visitó el plantel Arturo Morales Carrión en su primer viaje oficial a la Isla. Le acompañaron el gobernador Alejandro García Padilla y el secretario de Educación de Puerto Rico, Rafael Román. (Ramón Tonito Zayas)
Si hay alguien que conoce la transformación que está experimentado la escuela Segunda Unidad Arturo Morales Carrión en Río Piedras, es Angeliz de Jesús
“Llevo en esta escuela desde kindergarten, so he visto muchos cambios”, dijo la extrovertida jovencita durante un intercambio del que también participaron el  gobernador Alejandro García Padilla, y el secretario de Educación federal, John King García, de madre puertorriqueña. 
El plantel, visitado ayer como parte del primer viaje oficial  de King a la Isla, forma parte del programa Escuelas Prioridad del Departamento de Educación que atiende las necesidades de las escuelas con el nivel de aprovechamiento académico más bajo, según los resultados de las pruebas de aprovechamiento académico.
“La escuela ha mejorado porque antes no había casi recursos para estudiar, no había libros, no había computadoras, no había equipo. Antes esta biblioteca era  bien diferente y ellos la remodelaron, pusieron cosas nuevas y eso yo se los agradezco porque eso es para nosotros aprender y desarrollarnos”, dijo De Jesús ante la mirada atenta de funcionarios, maestros y compañeros.
El programa Escuelas Prioridad -cuyo proveedor en este plantel es  la compañía Íntegra- les ha permitido desarrollar nuevos modelos de aprendizaje,   equipar a la escuela con nueva tecnología e incluir en horario extendido  las bellas artes. 
Los cambios son el resultado del trabajo en equipo del personal docente, el estudiantado y la comunidad escolar.
“Es una experiencia muy buena, porque no se sentía esa seguridad y el ambiente positivo que uno  necesita para desempeñarse y tener ese boom para seguir hacia adelante”, agregó Alanis Ocasio que también cursa el octavo grado.
La experiencia de José Enrique Santiago Serrano, también del octavo grado, no es muy diferente.
Para el estudiante de educación especial el cambio que ha experimentado le ha  permitido descubrir nuevas habilidades.
“Yo estoy un año más aquí porque lo pedí, porque yo no me quiero ir, no me siento preparado. Quiero  prepararme más y es en esta escuela porque desde el momento que yo  regresé yo he visto cambios, he visto disciplina,  he visto orden... me siento a gusto aquí”, dijo Santiago Serrano que  pidió permanecer un año adicional en  la escuela, lo que le es permitido como estudiante de educación especial.
 Los estudiantes fueron atentamente escuchados por García Padilla, King y el secretario de Educación, Rafael Román. 
Un grupo de maestros también  confirmó los cambios -algunos en pleno desarrollado-, pero también hablaron de las áreas por mejorar.
Exaltaron el compromiso de la directora  Camille Arroyo, a quien identificaron como esa pieza clave durante los tres años que lleva frente al plantel.
“Lo más que  me ha gustado de esta transformación  es que ha sido para los niños, para mejorarlos a ellos, se ha escuchado lo que ellos quieren”, destacó la maestra de ciencia Karla Luyando. 
La llegada
Un grupo de estudiantes con gorras amarillas recibieron en el portón  a los funcionarios,
Tras hacer  un breve recorrido, visitaron uno de los salones y luego participaron del intercambio. 
Los funcionarios tomaron nota y  se mostraron interesados por conocer qué áreas faltan por mejorar en el plantel. 
“Estoy feliz por  oír lo que está pasando aquí, en esta escuela. Es claro que a los estudiantes le gusta la escuela y están aprendiendo lo que necesitan para su vida”, destacó King, quien previamente había advertido que “no puedo hablar perfectamente bien” a lo que el Gobernador respondió: “él puede hablar en español mejor de lo que yo hablo inglés”, provocando la risa de los presentes. 
Largo camino
Una de las mayores preocupaciones de Luyando es la probabilidad  de que  se elimine de la oferta académica las clases de bellas artes que se ofrecen a través de Íntegra que, a su vez, obtiene los fondos mediante propuesta federal. 
“Esas son las clases que más le gusta a los nenes y que  más ganas le dan de venir a la escuela. Las necesitamos para hacer variado el currículo”, mencionó Luyando, quien destacó además el sentido de pertenencia que se le ha logrado inculcar a los niños. 
Noelia Sierra, maestra retirada que hace trabajo voluntario en el plantel, destacó la necesidad de seguir trabajando en la  integración de los padres a la escuela. 
“Estos tres años los cambios se han visto, poquito a poquito y han ido creciendo”, señaló, por su parte, Miriam de Jesús, maestra bibliotecaria.
A preguntas de King sobre las áreas aún por desarrollarse, Sierra destacó la necesidad de  ampliar el número de personal docente para poder implantar el sistema de maestros sustitutos.
“A veces tenemos tres y cuatro maestros ausentes en un solo día  y si el estudiante está con el maestro todo el día, el estudiante se queda en su casa... son días que el estudiante perdió de clases”, apuntó.
Mientras, Luyando destacó el nombramiento de  maestros  en  bellas artes,  la adquisición de libros actualizados y la apertura de espacios para hacer el proceso de aprendizaje uno más variado.
“Ese espacio para crear todo el tiempo, eso es necesario porque eso es lo que a ellos les encanta”, apuntó. 
Sugirió también la designación de  personal para atender los casos de  indisciplina en la escuela y así liberar de esa carga al director escolar.
Para la directora, la clave en este proceso ha sido el  trabajo duro, el rigor,  la  firmeza, la constancia y el compromiso diario.
“Eso es lo que ha logrado, lo que ha pasado en esta escuela que estuvo abandonada por muchos años”,  sostuvo Arroyo. 
La funcionaria, sin embargo,  destacó dos aspectos,  el desarrollo de un ambiente agradable y   el respeto a los estudiantes.
“En tres años hemos visto cosas contundentes  pero necesitamos un poco más  para lograr una transformación duradera y más sólida... pero lo importante es que ya estamos encaminados para ser una escuela de excelencia”, puntualizó.
Como parte del programa,  un grupo de  estudiantes tuvo la oportunidad de visitar por primera vez la Universidad de Puerto Rico (UPR).
“No sabían que pueden soñar con ir a la Universidad y eso es lo más importante, que ellos sueñen”,  agregó Arroyo al enfatizar en la necesidad de sostener el proyecto. 
“Tenemos nuestra asignación de buscar cómo continuamos con esto”, reconoció Román.