Mujeres divorciadas participan por primera vez en el lavatorio de los pies (horizontal-x3)
En el Santuario Cristo de la Reconciliación, en Dorado, le lavarán los pies a parejas de matrimonios, muchas de ellas divorciadas y con segundos matrimonios. (Juan Luis Martínez Pérez)
La apertura del papa Francisco en la liturgia de la Iglesia Católica dio paso a que esta noche, por primera vez, mujeres divorciadas participen del emblemático lavatorio de los pies, durante la Misa de Jueves Santo, en el Santuario Cristo de la Reconciliación, en Dorado.
El párroco del templo, José Rodríguez Reyes, explicó que el Misal Romano establece que en el momento del lavatorio de los pies, el sacerdote que oficia la misa estará acompañado por 12 varones en el altar, pero recordó que en enero pasado, el papa Francisco ordenó sustituir la palabra hombres por “personas”.
“Ahora, el Santo Padre ha pedido que, en este Año de la Misericordia, abramos las puertas a todos los sectores. Siempre esas 12 personas van a representar a los 12 apóstoles que estuvieron en la Última Cena, pero no representados necesariamente por 12 varones”, afirmó el clero en entrevista con este medio.
El nuevo decreto se une a la directriz que emitió el papa Francisco el año pasado que dispuso que las parejas de hombres y mujeres divorciadas pueden comulgar. Anteriormente, para recibir la comunión, los divorciados tenían que anular sus matrimonios en un Tribunal Eclesiástico.
“En este santuario, vamos a aprovechar la oportunidad para lavarles los pies a seis familias, a seis parejas de matrimonios, muchas de ellas divorciadas y con segundos matrimonios. De esa manera, hacemos un acercamiento a todos estos bautizados que, como dice el papa Francisco, no están excomulgados y hay que darles participación en la liturgia”, sostuvo el cura.
Rodríguez Reyes estableció que el lavatorio de los pies, con el que se busca representar la humildad de Jesús al lavar los pies de sus 12 discípulos, no es un rito antiguo en la Iglesia Católica. “Se incorpora en la liturgia tardíamente”, apuntó.
“Vamos a tener ese privilegio de que los hermanos y las hermanas que por mucho tiempo se han sentido rezagados en la Iglesia ahora se sientan más acogidos”, consideró el religioso.
“La Iglesia no puede restar. No estamos para rechazar. Si meditamos y contemplamos los evangelios, Jesús no rechazó a la adúltera, ni a Pedro que lo niega, ni a Judas que lo vende, ni al ladrón arrepentido en el calvario. Jesús los acoge y debemos meditar en sus palabras: ‘Padre, perdónalos que no saben lo hacen’ y al pecador le dijo: ‘Desde hoy estarás conmigo en el paraíso’”, afirmó el religioso.
Dijo que a este mensaje cuaresmal le agregaría que “somos una familia y que, como en toda familia, hay problemas, hay situaciones diferentes, pero somos una familia”. 
Añadió que “todos debemos estar acogidos en la Casa Grande, nadie debe ser excluido y el respeto debe estar por encima de todo”.
Del mismo modo, el sacerdote sostuvo que la mujer “siempre ha tenido un papel muy importante” en toda la historia de la Iglesia. 
“Sin ella no estaríamos aquí porque la primera que dio el paso fue la Virgen María, que nos regaló a su hijo y gracias a eso estamos nosotros haciendo familia”, concedió.
Los participantes del lavatorio de los pies serán feligreses del santuario, personas activas en la parroquia. Conforman seis parejas, todas en un segundo matrimonio. 
“Este es el momento en el cual el país debe orar mucho para ganarse esa misericordia de Dios que debe ser derramada a todos y todas”, opinó el sacerdote, quien es natural de Camuy y hace cuatro años está destacado en el santuario doradeño.
La misa de Jueves Santo en el templo se celebra a las 8:00 p.m. y mañana, Viernes Santo, las solemnidades comienzan con el Sermón de las Siete Palabras. A las 3:00 p.m. se llevarán a cabo los Oficios del Viernes Santo. 
Luego, prosiguen dos procesiones, la del Santo Entierro, a las 4:30 p.m., y la de La Soledad, a las 6:00 p.m. 
Las actividades continúan el sábado con la Vigilia Pascual.
El santuario del Cristo de la Reconciliación, que tiene una capacidad para 900 personas, se construyó en la década de 1980. En el altar sobresale una impresionante escultura de un Cristo Resucitado, elaborada por el artista utuadeño Sonny Rodríguez.
La obra de 26 pies de altura realizada en polietileno expandido tardó un año en completarse. 
De acuerdo con los documentos del templo, se utilizó como modelo el rostro y cuerpo del Cristo que apareció hace 2,000 años impreso en la Sábana Santa que ha sido custodiada por la Iglesia Católica desde el año 1504 en el relicario que aparece en la Catedral de Turín.
A la entrada de la parroquia de Dorado se destaca la Puerta Santa del Perdón, hecha en roble por el artesano ebanista Luis Pérez, de Vega Alta. La Puerta Santa se ha colocado en algunas catedrales e iglesias como parte del Jubileo Extraordinario de la Misericordia que decretó el papa Francisco en diciembre de 2015 hasta noviembre de 2016.