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Desde lejos se observó que por momentos Cacho no podía contener el llanto y se dejaba caer sobre el lugar donde descansan los restos del niño. (Alex Figueroa Cancel)
Ana Cacho visitó esta tarde la tumba de su hijo Lorenzo, al cumplirse el sexto aniversario de su asesinato y justo 24 horas después de que una jueza encontró causa para el arresto de Luis Gustavo Rivera Seijo, quien fue acusado por el crimen del pequeño niño.
Cacho llegó el cementerio Porta Coeli, en Bayamón, poco después del mediodía, junto a su madre Amneris Yvette González y otras dos mujeres, quienes la acompañaron durante media hora, tiempo en el que rezaron y arreglaron adornos colocados alrededor de la lápida.
Desde lejos se observó que por momentos Cacho no podía contener el llanto y se dejaba caer sobre el lugar donde descansan los restos del niño, ultimado el 9 de marzo de 2010, mientras se encontraba en el dormitorio de su residencia, en la urbanización Dorado del Mar.
Una tarjeta de fútbol, réplicas de animalitos, carritos y otros juguetes, así como flores y dos pequeños molinos de viento son parte de los adornos en la tumba.
No obstante, Cacho llegó con más flores y con otros artículos que depositó en el lugar durante la soleada y fresca tarde.
Después de colocar las ofrendas, Cacho y sus acompañantes realizaron lo que parecía un círculo de oración. Luego compartieron abrazos y algunas conversaciones, antes de que Cacho volviera a arrodillarse y posar su rostro sobre la tierra.
Caso Lorenzo González Cacho
Fue esencialmente una rutina similar a la de los pasados seis años durante esta fecha, con la diferencia de que un día antes por, primera vez, las autoridades presentaron cargos contra un presunto responsable del crimen y los portavoces del gobierno descartaban alguna implicación de Cacho en el crimen.
Después de años de especulaciones, el Departamento de Justicia acusó a Rivera Seijo, conocido como el "Manco", por el asesinato del pequeño Lorenzo Ahmed González Cacho. El menor, según la acusación, fue apuñalado cuando su victimario pretendía escapar de la casa a la que entró para robar.
Tumba del niño Lorenzo González Cacho. (Alex Figueroa Cancel) 
A eso de la 1:30 de la tarde, Cacho y su madre se despidieron de los otros acompañantes y se marcharon.
Sin embargo, esa no fue la única visita a la tumba de Lorenzo. Desde tempranas horas de la mañana, varios ciudadanos llegaron al lugar para orar y honrar la memoria del menor.
En la primera de varias visitas individuales, figuraron algunos de los integrantes del grupo denominado "Justicia para el Niño Lorenzo", que también acostumbran hacer una vigilia en horas de la madrugada, cada 9 de marzo, frente al Centro de Diagnóstico y Tratamiento (CDT) de Dorado a donde el niño fue llevado.
"Como desde el primer día, venimos para recordar y pedir justicia para el niño Lorenzo", dijo Adalberto Rojas, portavoz del grupo.
"Nosotros estábamos pidiendo a Justicia que tomara acción. Ese capítulo se cerró y ahora viene todo el procesoy estaremos pendientes", afirmó.