Iglesia Pastafariana en Puerto Rico (horizontal-x3)
En página de Facebook, la Iglesia Pastafariana en Puerto Rico suma más de 6,000 seguidores, siendo la mayoría varones entre las edades de 18 y 36 años. (Suministrada)
A nueve meses de la incorporación de la Iglesia Pastafariana en Puerto Rico, la religión del Monstruo del Espagueti Volador ha llevado su palabra alta en carbohidratos y cada vez más son los que cubren su cabeza con un caldero para escurrir pasta como señal de su fe.
Su página de Facebook, el principal medio por el que difunden el Evangelio del Monstruo del Espagueti Volador (MonEsVol), suma más de 6,000 seguidores, siendo la mayoría varones entre las edades de 18 y 36 años. 
Si sus creencias han motivado el rechazo de muchos que las han considerado ofensivas a las propias deidades que adoran, los ministros de esta congregación revierten los ataques para reforzar dos de los mandamientos de su MonEsVol: “no actuarás como un imbécil santurrón que se cree mejor que los demás cuando describas mi tallarinesca santidad. Si alguien no cree en mí, no pasa nada” y “no usarás la religión para oprimir, subyugar, castigar, eviscerar o… ya sabes, ser malo con los demás”.
Cuando se dieron a conocer sus ministros en la Isla, “hubo amenazas de muerte, hubo amenazas de daños, pero por otro lado hubo mucho apoyo de gente que no cree en las filosofías de las iglesias en Puerto Rico y que vieron en la Iglesia Pastafariana un lugar donde podemos discutir los temas tabúes, como las personas que ya no creen en dioses o demonios, la moral fuera de las instituciones religiosas y cómo se vive en Puerto Rico sin tener religión”, contó en entrevista con este medio el portavoz de la Iglesia Pastafariana en Puerto Rico, Joel López Bou.
Pero si bien han respetado los principios que les mandan a no querer imponer su religión en los demás, los pastafarianos tampoco permiten que otros les quieran imponer la suya, por lo que son fieles defensores de la separación de Iglesia y Estado.
Y es que precisamente, la creencia en el Monstruo del Espagueti Volador como deidad todapoderosa  surgió como una protesta del físico Bobby Henderson en 2005 a la enseñanza de la hipótesis del “diseño inteligente” en las escuelas públicas de Kansas. 
Su propósito, a través de lo que podría parecer una reducción de lo absurdo, es exponer cuán irracionales pueden también ser los dogmas de otras religiones. “Queremos generar pensamiento crítico. ¿Por qué van a ser mis creencias ridículas y las de los demás no? ¿Por qué tengo que creer cómodamente que mi religión es la correcta?”, había dicho a este medio en junio de 2015 otro de los ministros, Efraín Flores Acosta.
Por eso, según contó esta vez López Bou, tienen que denunciar constantemente violaciones a las leyes de Puerto Rico, sobretodo en el Departamento de Educación como en los municipios, cuando se hacen actividades religiosas con fondos públicos.
Mencionó, por ejemplo, que su iglesia forma parte de una demanda contra el Municipio de San Germán por la celebración de una actividad denominada “40 días de gloria, San Germán se humilla ante Dios”. También han levantado su voz de protesta por las prédicas de Héctor “El Father” Delgado en una actividad oficial con estudiantes de escuela pública en Arecibo, así como por la tarima que dicen montó una pastora en la Escuela Eugenio María de Hostos en Mayagüez. 
López Bou anticipó que participarán junto con el movimiento Dios le debe a Hacienda de una manifestación el 15 de abril para exigir que las iglesias informen los gastos de dinero que obtienen mediante ofrendas, diezmos, donaciones, venta de artículos y servicios que no se reportan a la agencia. 
De otro lado, la Iglesia Pastafariana ha creado grupos de apoyo en las redes para personas que no encuentran espacio en las llamadas religiones tradicionales.
A través de Facebook, se comunican padres seculares que comparten ideas sobre cómo mejor educar a sus hijos, personas que han sido acosadas por sus familiares por no compartir la misma fe y empleados de agencias públicas que sufren hostigamiento laboral por no tener las mismas creencias que sus compañeros de trabajo. 
Según lo resume López Bou, “en este tiempo, hemos recibido cosas positivas y hemos recibido cosas negativas, como en todo, pero eso no nos frena, lo que nos obliga es a redoblar nuestro mensaje, a demostrar que si hay personas en tu vida que te rechazan, aquí hay un grupo de personas que estamos para ofrecer apoyo emocional y para que se desahoguen con nosotros”.
Algunos datos sobre la religión del Monstruo del Espagueti Volador 
Sus seguidores dicen creer en una deidad invisible, el Monstruo del Espaguetis Volador, creadora del universo después de una borrachera. El estado de embriaguez, aseguran, explica las imperfecciones del mundo.
Su libro sagrado, el Evangelio del Monstruo del Espagueti Volador, promueve un paraíso que incluye una fábrica de “strippers” y un volcán gigante de cerveza; designa el viernes como su día festivo e invita a los pastafarianos a vestir auténticos ropajes de pirata.
Sus ministros en ceremonias oficiales utilizan un caldero para escurrir espaguetis. 
Un tenedor crucificado figura entre su catálogo de símbolos.
Es una iglesia de puertas abiertas.
A través de Internet se puede obtener el certificado para convertirse en ministro pastafariano.