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Defienden que la información es ofrecida por enfermeros graduados que trabajan bajo la supervisión de doctores en medicina. (Ramón Tonito Zayas)
Un proyecto que discute la Cámara de Representantes busca regular los servicios telefónicos de orientación que tienen disponibles las aseguradoras de salud para disponer que sean médicos y no profesionales de la enfermería quienes atiendan las llamadas del público.
De inmediato, el Proyecto de la Cámara 2308, de la autoría del representante popular Carlos Hernández López, enfrentó el rechazo o las reservas de la Oficina del Comisionado de Seguros, la Asociación de Compañías de Seguros (Acodese), de la Oficina de la Procuradora del Paciente y el Departamento de Salud por entender que la legislación resulta innecesaria y encarecería los servicios de salud. 
La pieza que evalúa la Comisión cameral de Salud crearía la “Ley para regular los programas telefónicos de orientación de salud”, y se fundamenta en que debe ser alguien con la preparación de un doctor en medicina y no un enfermero o enfermera quien provea el asesoramiento a quienes llaman a esas líneas de orientación. 
“La sustitución de profesionales de la enfermería por médicos licenciados para ofrecer este tipo de asesoramiento telefónico a los asegurados que opten por utilizar este mecanismo provocará un encarecimiento en los costos de los servicios de salud sin que su justificación esté documentada en el proyecto”, indicó durante una vista púbica la licenciada Deborah Castillo, ayudante especial de la comisionada de Seguros, Ángela Weyne.
“Ausente un problema de acceso a los servicios de salud que recibe un asegurado y ausente el fraude o las malas prácticas por los profesionales de enfermería que asesoran a los pacientes, entendemos que no se justifica el encarecimiento en los costos de los servicios de salud, aumento que será asumido precisamente por los asegurados”, añadió la deponente.
Según Castillo, el asesoramiento que los asegurados reciben telefónicamente es solicitado “voluntaria y libremente” por estos, y ni las aseguradoras, ni las organizaciones de servicios de salud obligan a los pacientes a requerir esa orientación como condición para recibir servicios bajo un plan médico.
En tanto, la licenciada Iraelia Pernas, directora ejecutiva de Acodese, subrayó que el servicio “es uno de orientación y no de tratamiento médico telefónico”, por lo que resulta innecesario destacar a médicos licenciados en esas labores. 
Explicó que la información es ofrecida por enfermeros graduados que trabajan bajo la supervisión de doctores en medicina. 
“Bajo ningún concepto, estos servicios pretenden sustituir el servicio de un médico licenciado ofrecido en una oficina o en una instalación médica… La orientación puede, incluso, consistir en clarificar el alcance de los beneficios dentro de la cubierta del asegurado”, comentó Pernas. 
A preguntas de la representante Lydia Méndez, presidenta de la comisión legislativa, el subprocurador del paciente, Francisco Vargas, confirmó que actualmente el servicio que prestan los profesionales de enfermería en esos sistemas no representa un problema en los programas de salud en la Isla. 
“Lo que hacen las líneas parece ser efectivo, y no es un punto neurálgico de los servicios de salud. Este no es un problema mayor de las quejas que se reciben”, afirmó Vargas al destacar que la mayoría de las querellas que atiende esa entidad se relacionan con el despacho de medicamentos. 
En tanto, el Departamento de Salud presentó una serie de objeciones en torno al contenido de la medida, y recomendó que se acoja como enmienda que se exija la presencia de, al menos, un médico de turno licenciado a manera de consultor, y no en sustitución del personal de enfermería. Esos galenos también podrían recibir referidos de algunos casos que muestren cierto cuadro clínico, apuntó Antonio Cases, director de Control de Tabaco de la agencia. 
“Entendemos sumamente oneroso exigir que sea un médico quien atienda y brinde asesoramiento director”, puntualizó Cases.