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Rodríguez pidió a la ciudadanía darle la oportunidad a la fiscalía estatal para que prueben su caso. (Juan Luis Martínez Pérez)
La jefa de la Fiscalía Federal en Puerto Rico, Rosa Emilia Rodríguez, entiende las dudas que tienen muchos ciudadanos sobre la acusación presentada el martes a nivel estatal contra Luis Gustavo "El Manco" Rivera Seijo por el asesinato del niño Lorenzo González Cacho, pero indicó que en el caso de las agencias federales que cooperaron con la investigación, "la prueba siempre nos llevó a él".
Rodríguez se mostró complacida de que, finalmente, a seis años de ocurrido el crimen, el proceso judicial esté encaminado y pidieron a la ciudadanía darle la oportunidad a la fiscalía estatal para que prueben su caso.
Tal como adelantó durante la conferencia de prensa del martes en el Departamento de Justicia junto al secretario de Justicia, César Miranda, Rodríguez reiteró que poco después del asesinato ocurrido el 9 de marzo de 2010, comenzaron a ayudar en la pesquisa estatal, "pero nos dijeron que no".
"Fue para el 2010, sí te puedo decir que teníamos unas cosas porque el FBI (Negociado Federal de Investigaciones) fue a la casa y se recogieron unas cosas que los mismos fiscales no habían recogido, una evidencia. Se le ofreció a ellos (Justicia estatal), pero nos dijeron que no, que no querían nada. Lo guardamos", indicó Rodríguez, sin decir los nombres del entonces secretario de Justicia, Guillermo Somoza, ni del exfiscal general, Obdulio Meléndez, quienes intervinieron en principio con la pesquisa.
"Cuando llegó (el superintendente Héctor) Pesquera y el secretario (de Justicia, Luis) Sánchez Betances, empezamos otra vez (a colaborar), pero realmente el motor de todo esto fue el secretario (actual) César Miranda. Él pidió los exámenes al FBI, la ayuda de la fiscal María Domínguez, quien entrevistó al Manco a la luz de toda la evidencia que había, no decirle 'confiesa' y ya. Comparó las declaraciones de él con lo que había en la escena", explicó la fiscal.
Cronología del caso de Lorenzo González Cacho
Al preguntarle sobre las imputaciones de que Rivera Seijo no era creíble por supuestamente padecer de sus facultades mentales, como se dijo en un momento dado, Rodríguez contestó: "El Manco siempre fue consistente. Siempre. Y esa fue una de las cosas que evaluó María (Domínguez), lo que decía y lo que teníamos de evidencia científica y de la escena. Si no estaba en la casa, no se lo podía inventar".
Cuando se le preguntó si entendía que finalmente se le haría justicia al niño asesinado, dijo: “Amén. Yo espero que sea así”.
Por su parte, la hoy Procuradora de las Mujeres y entonces fiscal de distrito de Bayamón, Wanda Vázquez Garced, confesó que se siente "bien contenta" por la radicación de cargos.
"Era una decisión muy difícil y hay que reconocer que se haya tomado la determinación por parte del Departamento de Justicia en coordinación con las agencias federales para radicar el caso. Era una decisión importante para mantener el sentido de justicia", dijo Vázquez Garced.
Manifestó que era difícil porque "fueron tantas personas investigadoras, fiscales que pasaron por la investigación, secretarios de Justicia y después de seis años, se tenían que familiarizar, evaluar el caso desde el principio, y era difícil, máxime someterle a alguien que fue alegadamente rechazado anteriormente como sospechoso".
Por esto mismo, entiende el escepticismo de la ciudadanía con el caso, pero "creo que la gente debe dejar de especular y dejar que las autoridades hagan su trabajo, que los fiscales presenten sus casos, darles la oportunidad que presenten la prueba y demuestren el caso más allá de duda razonable".
¿Qué piensa sobre las expresiones que las autoridades hicieron en su momento, nombrando a la madre del menor, Ana Cacho, y a otras personas como sospechosas?
-Esas expresiones, pues, son expresiones que complican el panorama para la fiscalía en este caso. Pero creo que pensar que han anticipado argumentos y tengan planteamientos y han preparado su caso para responder a eso.
Recordó que, aunque para la fecha del asesinato del menor era la fiscal de distrito de Bayamón, estaba inmersa en el caso de la llamada masacre de Pájaros, por lo que no participó de la investigación en este caso, que en un principio estuvo a cargo de la fiscal Wanda Casiano.
"No te puedo decir sobre la prueba porque no la conozco. Pero lo importante es que las autoridades deben aprender que cuando se investigan los casos, no se hacen expresiones a menos que ya haya una determinación o se vaya a exculpar a alguien. Uno emula lo bueno. Cuando se le preguntan a las autoridades federales, ni aceptan ni niegan. Aprendamos a reservarnos las opiniones personales y las impresiones personales, y aprender que cuando el caso está listo, entonces se habla. Se debió haber sido más prudente", opinó Vázquez Garced.
Opinó que aún después del tiempo transcurrido y de las especulaciones durante años, "se puede hacer justicia y siempre he mantenido y albergué la esperanza que el caso pudiera resolverse".
"Vamos a aprender del pasado y no formular teorías ni especulaciones. Vamos a ver la prueba que los fiscales presentarán y que el juez tome las determinaciones conformes a derecho", agregó.