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José Nieves Pagán, acusado por causar el accidente que cobró la vida del baloncelista Andrés “Corky” Ortiz y de su hijo Alexander Ortiz. (Archivo/GFR)

El Tribunal de Apelaciones denegó ayer, jueves, la petición de la defensa del biólogo retirado José Nieves Pagán, acusado por causar el accidente que cobró la vida del baloncelista Andrés “Corky” Ortiz y de su hijo Alexander Ortiz, para revisar una resolución que permitirá a la Fiscalía usar los resultados de las pruebas de sangre realizadas al imputado durante el juicio en su contra.
En una resolución de 30 páginas, los jueces Troadio González Vargas, Mirinda Vicenty Nazario y Gerardo Flores García rechazaron el planteamiento del licenciado César Cerezo Torres de que las advertencias de embriaguez impartidas a su representado violaban jurisprudencia federal y que el hombre ofreció un consentimiento viciado y bajo coacción cuando aceptó realizarse las pruebas de sangre la tarde del 23 de mayo pasado, día del accidente.
El panel de jueces tampoco aceptó el argumento del abogado de que el Estado violó el principio del debido procedimiento de ley y el derecho a confrontar la prueba adecuadamente de Nieves Pagán al no seguir las disposiciones del Reglamento de Salud al tomar y analizar las muestras del acusado.
“Aquí no hubo objeción o rechazo de las muestras de sangre. Por el contrario, se manifestó un grado aceptable y comprensible de continuada cooperación por parte de Nieves Pagán. Además, según lo que se desprende de los testimonios recibidos por el TPI (Tribunal de Primera Instancia), especialmente de los agentes interventores en el proceso, el peticionario en modo alguno expresó sentirse intimidado, coaccionado o aprehensivo con la presencia e intervención de la policía”, afirmó el panel de jueces en la página 22 de su resolución.
“Más bien, lucía cómodo en su interacción con los agentes, quienes nunca lo pusieron bajo arresto o le colocaron esposas, o pretendieron ejercer mayor control del necesario en medio de la escena, ni menos que fuera de algún modo amenazado. Así lucía igualmente al acompañar a los agentes en el vehículo oficial. Igualmente el diálogo entre ellos fluía libre y voluntario, dentro de una atmósfera de cooperación de parte del peticionario”, agregaron.
Los jueces también señalaron que aún bajo el supuesto de que los medicamentos que había ingerido Nieves Pagán “pudieron en algún grado afectar su juicio o destrezas de análisis”, no se podía concluir que el hombre carecía de capacidad para consentir a las pruebas de sangre.
En su apelación, Cerezo Torres argumentó que las tres muestras de sangre tomadas a su representado en el Hospital Regional de Arecibo no se analizaron siguiendo los parámetros establecidos por el Reglamento 123 del Departamento de Salud y posteriormente enmendado como el Reglamento 139.
Ese reglamento establece que no se informará ningún resultado positivo para drogas o sustancias controladas “a menos que haya sido confirmada la presencia de la misma utilizando cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masa”.
En este caso, de acuerdo a Cerezo Torres, las pruebas que detectaron la presencia de los medicamentos Klonopin, Elavil y Demerol en la sangre del acusado no siguieron este método de análisis.
En el hospital, resaltó el abogado, tampoco se tomaron las seis muestras de sangre que exige el reglamento para realizar las pruebas de rastreo básico y luego las de confirmación. Solo se tomaron tres muestras. Una muestra se le entregó al acusado cuando el reglamento estipula que se le debieron entregar dos.
Cerezo Torres también subrayó que entre el informe toxicológico del Instituto de Ciencias Forenses para rastreo básico y el informe toxicológico de confirmación del Laboratorio NMS (un laboratorio independiente al que recurre el Estado para validar sus resultados) existe una discrepancia, ya que en el primero se detectó la sustancia Ritalin, pero el informe del Laboratorio NMS no identificó dicha sustancia.
Sin embargo, el apelativo determinó que estos señalamientos no invalidaban los resultados de las pruebas toxicológicas.
“De ahí que la falta de un frasco adicional de la muestra no plantea por ese solo hecho un riesgo a la confiabilidad de la prueba, ni expone con razonable probabilidad al peticionario a sufrir menoscabo a su derecho a defenderse o que le causa perjuicio indebido”, aseguró el panel de jueces.
Pese a su resolución, los jueces aclararon que al negar la supresión de la evidencia toxicológica no adjudicaba la veracidad de los hechos que el Ministerio Público alegaba en el caso, sino que este foro solo evaluaba la legalidad o razonabilidad del registro realizado.
“Ello le corresponde adjudicarlos de manera final al juzgador de primera instancia en el juicio, sujeto al ‘quantum’ de más allá de duda razonable”, afirmaron los jueces.
Además, señalaron que la defensa de Nieves Pagán puede solicitar nuevamente la supresión de la evidencia, si en el transcurso del juicio surgiera evidencia que demostrara la ilegalidad del registro o la falta de confiabilidad de la prueba.
Nieves Pagán enfrenta dos cargos de homicidio negligente por ambas muertes, un cargo de lesión negligente por los golpes y las fracturas que sufrió Daranjelyss Yantín Luberza, novia del atleta, y otro cargo por manejar un vehículo bajo la influencia de sustancias controladas.
El hombre de 57 años también encara cuatro cargos menos grave por guiar de forma negligente al colisionar con dos vehículos y por ocasionarles daño corporal a los pasajeros de otro vehículo.
Los fiscales José Acevedo Acevedo y Wilson González Antongiorgi representan al Ministerio Público en este caso.
El juicio está pautado para iniciar el próximo 28 de marzo.