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La alcadesa capitalina participó del evento organizado por el Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores y la Internacional de Servidores Públicos (ISP). (Archivo GFR Media)
La alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, instó al sector laboral de la Isla a examinar el borrador congresional que contempla crear una junta de control fiscal para la Isla, pues con la referida propuesta, al país se le va “la vida”.
“En esto, o estamos de pie o estamos eñagota'os, no hay términos medios”, dijo Cruz a un centenar de líderes sindicales de Puerto Rico y de otra veintena de países que participaron de un seminario acerca del endeudamiento público como un problema global. 
Cruz dijo a los líderes sindicales que la lucha de las uniones es también la lucha del pueblo y que no se trata de asuntos separados.
La alcadesa capitalina participó del evento organizado por el Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores y la Internacional de Servidores Públicos (ISP) y concluidas las presentaciones de expertos, Cruz indicó que el controversial borrador contempla la eliminación de los convenios colectivos vigentes.
Según la funcionaria, quien forma parte del partido de gobierno, “la forma en que nos comportaremos ahora decidirá el país” que tendrán los trabajadores en el plano laboral, pero también en términos sociales.
Agregó que aunque el problema de endeudamiento público tiene dimensiones globales, las soluciones tienen que ser “locales”, por lo que no pueden aplicarse estrategias empleadas en otros países.
Cruz opinó que una parte de los Estados Unidos quiere ayudar a Puerto Rico, pero otra parte interpreta la ayuda como un acto de sumisión.
Con sus expresiones, Cruz se unió a varios correligionarios de su partido, incluido el gobernador Alejandro García Padilla, en el rechazo al borrador de la Ley para la Supervisión, Administración y Estabilidad Económica de Puerto Rico (Promesa, en inglés).
El borrador fue divulgado por el comité de Recursos Naturales del Congreso hace unos cinco días. La redacción del documento ha estado a cargo de un equipo encabezado por el republicano Rob Bishop, una vez el speaker Paul Ryan se comprometió públicamente a encontrar una solución para la crisis fiscal de la Isla antes de que terminara este mes.
Empero, el rechazo de Cruz y del liderato popular se produce, luego de que por meses fuera ese mismo partido y el liderato del Partido Nuevo Progresista, quienes solicitaran pública y privadamente, la intervención del gobierno federal en la crisis fiscal de la Isla. En distintas instancias, el liderato de ambos partidos también aceptó antes que Puerto Rico necesitaría algún tipo de supervisión para restaurar la disciplina fiscal y reactivar la economía.
“Podemos hacer la protesta y la propuesta”, dijo Cruz a los líderes sindicales, al tiempo que indicó que hay que llamar la atención de la comunidad internacional para evitar la imposición de la junta fiscal por parte del Congreso estadounidense.
Como parte del evento, los delegados de la ISP -una federación sindical que reúne a más de 20 millones de trabajadores en el mundo- trabajaban esta tarde en una resolución de rechazo a la junta de control fiscal que se dará a conocer formalmente mañana, jueves.