Juicio (horizontal-x3)
El juez federal Francisco A. Besosa pautó la lectura de sentencia para el 26 de mayo. (Archivo / GFR Media)
El agente de la Policía de Puerto Rico, Francisco Martínez Mercado, fue encontrado culpable el pasado viernes por violación de derechos civiles, luego de cinco días de juicio.
El juez federal Francisco A. Besosa pautó la lectura de sentencia para el 26 de mayo. Se enfrenta a una pena de hasta 10 años de prisión y tres años de libertad supervisada, según consta del récord del caso judicial.
El hoy convicto llevaba 22 años en la uniformada y estaba destacado en el "task force" del Negociado Federal de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés), desde el 2005.
La acusación en contra de Martínez Mercado surgió por hechos ocurridos el 23 de septiembre de 2010, cuando conspiró con otros oficiales para cometer un robo en un apartamento de un narcotraficante. Se llevaron $30,000, entre uno y dos kilos de cocaína, joyas, así como entre dos y tres armas de fuego. 
Según la acusación, Martínez Mercado cometió los hechos en coordinación con otros agentes, entre ellos Pedro López Torres, quien fue testigo en el juicio en su contra. Este agente, indica el récord del caso, vigiló si alguien venía y estuvo pendiente al radio de la Policía para que, de reportarse el robo, ser los primeros en llegar a la escena.
Al finalizar, se reunió con López Torres y con otro oficial, a los que les pagó $1,500 a cada uno por asistirlo. Trascendió que Martínez Mercado, de 40 años, formaba parte de una organización de policías que cometía robos a propiedades de delincuentes, y que fueron acusados en 2012. 
Según surge de la investigación, Martínez Mercado mintió a agentes federales al indicarles que solamente habló dos veces con López Torres el día de los acontecimientos, cuando se comunicaron en 19 ocasiones, y negó estar en el lugar de los hechos, aunque las torres de celular dicen lo contrario.
López Torres fue acusado el año pasado por cargos de posesión con intención de distribuir narcóticos, interferir con el comercio interestatal y conspirar para actuar en contra de los derechos civiles de ciudadanos. Renunció a la acusación y se declaró culpable a base de la querella en su contra. Fue sentenciado por el juez federal José A. Fusté a cuatro años de prisión y cinco años de libertad supervisada el 9 de abril de 2015.
Otros acusados por estos hechos fueron el sargento Jorge Fernández Avilés -quien testificó en el juicio contra Martínez Mercado-, Alexander Mir Hernández y Luis Ramos Figueroa, también testigo en el caso. Según las acusaciones en su contra, el 14 de julio de 2012 el sargento, López Torres y Ramos Figueroa cometieron un robo domiciliario planificado como un allanamiento ilegal y se llevaron $4,000. También despojaron a un individuo de entre $60,000 y $70,000, y le pagaron $13,000 para comprar su silencio.
Los abogados de Martínez Mercado fueron Víctor González Bothwell y Andrew McCutcheon, de la Oficina del Defensor Público federal, y las fiscales fueron Mariana Bauzá y Teresa Zapata.