Tito Trinidad se desvive por sus fanáticos (semisquare-x3)
Aunque la prioridad de Tito Trinidad son su hijas, también disfruta compartir con sus fanáticos donde quiera que va. (Archivo GFR Media)
Anoche, en la víspera de su cumpleaños, Félix ‘Tito’ Trinidad estaba en Georgia visitando a Prichard Colón Meléndez, el boxeador que quedó en coma tras una pelea el 17 de octubre pasado.
Pero ese noble detalle es algo normal para el pentacampeón de Cupey, quien siempre ha sido conocido por su alma caritativa y amor por el prójimo.
En la actualidad, el triple campeón divisional se dedica a cuidar sus gallos, a atender sus fincas y sobre todo a compartir con sus cinco hijas. Pero todavía, a ocho años de su última pelea profesional, sigue siendo el querendón de la afición puertorriqueña.
“Yo amo la agricultura. Tengo una finca en Orocovis, y tengo otra en Naranjito, un terreno en Cupey, en Río Grande. Me voy a pasar ‘trimmer’, mocho. Me gusta eso. Y me mantiene en peso”, dijo riéndo Trinidad durante una entrevista telefónica desde Georgia anoche.
El campeón del Pueblo también disfruta de entrenar a su cuadra de peleadores plumíferos.
“De pelea este año tengo 40 gallos ‘amarraos’. Los muchachos me ayudan, pero los trabajo yo. He aprendido mucho”, dijo Trinidad, nacido un día como hoy en 1973.
Sin embargo, Tito subrayó que su prioridad es compartir lo más posible con sus cinco hijas: Larysha, Leysha, Alayah, Ashley Nicole y Alondra.
“Yo, siempre que puedo estar con mis hijas, estoy. Voy a la escuela con ellas, a los juegos, al mall, al supermercado. Me gusta compartir con ellas”, sostuvo Tito.
Y aunque se retiró definitivamente en 2008, dice que cada día que pasa el pueblo lo trata con más cariño y afecto.
“Me gusta compartir con el público. Y ellos me siguen tratando muy bien. Igual a cuando peleaba, y hasta un poquito más. ¿Sabes por qué? Porque antes, cuando estaba activo, muchas veces estaba en entrenamiento y no tenía el tiempo para salir y compartir”, sostuvo el excampeón 147, 154 y 160 libras.
“Me siento bien contento por eso”, indicó Tito sobre su relación con la afición.
“Solo Dios sabe lo que yo amo a mi gente. No sé cómo explicarlo. Los amo increíble. Me desvivo por ellos”, puntualizó.