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La evaluación de los maestros estará en manos de los directores escolares, mientras que los superintendentes de distritos escolares se encargarán de evaluar a los directores escolares. (David Villafañe)
Para junio de este año, los cerca de 32,000 maestros del sistema público de enseñanza deberán tener en sus manos la evaluación  con la cual el Departamento de Educación determinará si son educadores ejemplares, o por el contrario, serán clasificados como maestros inadecuados.
El Sistema de Apoyo al Liderazgo Efectivo del Personal Docente está en vigor actualmente en todas las escuelas públicas del país como un proyecto piloto para medir a todos los maestros y directores escolares. Esto significa que la evaluación de este año no tendrá repercusiones mayores y se implementó en todos los planteles  para que el personal docente se familiarizara con ella y se validara el instrumento, indicó el secretario de Educación, Rafael Román.
“Cuando termine el año escolar, si como dicen los nenes, la evaluación valiera de verdad, los maestros sabrían que resultado obtendrían, cómo están de verdad”, expresó Román.
Esta es la tercera prueba piloto que se hace de la evaluación de maestros y directores escolares, pues comenzó hace dos años escolares en 23 escuelas de bajo aprovechamiento académico que participaban del programa “School Improvement Grant”, señaló el subsecretario de Asuntos Académicos, Harry Valentín.
La evaluación, que se ha ganado críticas de las organizaciones magisteriales, establece que 80% de la puntuación que reciba el maestro o director estará basado en indicadores sobre su desempeño profesional, como su dominio de asuntos de la docencia, si cumple con sus deberes y responsabilidades y su participación en eventos de desarrollo profesional. Dominio de la materia que enseña, integración de la tecnología a la enseñanza y sus destrezas de comunicación son algunos de los indicadores que se toman en cuenta en el área de la docencia, detalló ayer Román.
El restante 20% dependerá de los resultados de los estudiantes que atiende cada educador -o de toda la escuela, en el caso de los directores- en pruebas estandarizadas. Previamente, se adjudicaban los resultados de las Pruebas Puertorriqueñas de Aprovechamiento Académico, aunque a partir de este semestre se usarán las puntuaciones del sistema de Medición Educativa para la Transformación Académica (META-PR). Para que los resultados de los estudiantes sean favorables para los maestros, estos deben aumentar la puntuación que obtuvieron el año anterior, no necesariamente alcanzar una puntuación establecida.
En el caso de los maestros de materias que no son medidas por pruebas estandarizadas, la totalidad de su evaluación se basará en los indicadores de docencia, desarrollo profesional y deberes, explicó Román. Eso eventualmente cambiará, pues la agencia evalúa alternativas para desarrollar “pruebas formativas” para utilizar el aprendizaje de los estudiantes en la evaluación de todos los maestros, añadió el secretario.
La evaluación de los maestros estará en manos de los directores escolares, mientras que los superintendentes de distritos escolares se encargarán de evaluar a los directores escolares, detalló Valentín. En estos tres años se han diseñado guías y métricas para asegurarse que el sistema de evaluación sea uno “transparente, equitativo y riguroso” y eliminar lo más posible los elementos de subjetividad que podría redundar en que un docente sea evaluado a base de su simpatía o cuan bien le cae a su supervisor, manifestó Román. 
Para cumplir con estas funciones, el plan de transformación administrativa de la agencia contempló la reestructuración de los distritos escolares para, entre otras cosas, crear Unidades de Evaluación en cada uno de ellos, indicó el subsecretario. Asimismo, se modificaron las funciones de los empleados de distrito para asegurarse que todos cumplan con la política pública para garantizar que los estudiantes cuenten con maestros de calidad, añadió. Una actualización a una de las plataformas computadorizadas que se utilizan en la agencia ahora permitirá que funcionarios de todos los niveles puedan monitorear cómo se van desarrollando las evaluaciones, apuntó el subsecretario. 
“Ahora nadie puede decir, ‘eso no me toca a mi’”, expresó Román, al establecer que se han realizado cambios profundos para asegurarse que el proyecto tenga la estructura para poder funcionar a largo plazo.
La mayoría de los maestros está a favor del sistema de evaluación, aseguró el secretario tras relatar que ayer visitó tres escuelas durante el primer día del segundo semestre escolar. El subsecretario de Asuntos Académicos visitó otras tres.
“La mayor preocupación de los maestros, no se oponen  ala evaluación, es cómo se va a adjudicar el 20%. Y al segunda preocupación muy genuina y por eso asignamos gente para ir a hablar con maestros, es que hay maestros que son muy responsables que tienen la preocupación  de tener el tiempo para poder cumplir. Eso es una realidad que debemos evaluar, cómo pueden cumplir con los 26 indicadores porque los maestros quieren cumplir”, sostuvo Román.